Tocar la puerta… ¿no es entrar?

Hace casi un año ya, tenía en mi computadora uno de los sueños de mi vida: un libro escrito por mí. Le había estado dando vueltas a un tema desde hacía bastante tiempo hasta que decidí darle forma…y lo hice. Pero un libro no es realmente un libro hasta que otros pueden leerlo, ¿no es cierto? También decidí en ese momento que tomaría la opción de autopublicar (como le digo siempre a mis amigos: mi editorial es miesfuerzopropio.com).

Mi proyecto seguía en una carpeta, hasta que caí en la cuenta de que necesitaba un prólogo. Algo bonito, de alguien a quien le gustara el enfoque de mi libro. Pasé unos días pensando a quién conocía que pudiera hacerlo. Nada. Como era lectora de Inspirulina me llegó una idea a la cabeza: ¿y si Eli Bravo escribiera el prólogo de mi libro? —¡Bah!— me contesté —seguro una persona tan ocupada y conocida no va a perder tiempo en el «libro»de una desconocida como yo.

Y fue en ese momento donde vino a mi mente la frase «Tocar la puerta no es entrar». Ahí me di cuenta de que esta es otra de las creencias que se instalan en nuestros archivos mentales desde niño y se convierten en trabas a lo largo de nuestra vida. Porque ¿para qué tocar la puerta si de antemano pensamos que no podremos entrar? Es un contrasentido total.

Si toco la puerta debo hacerlo con la convicción, no solo de que se abrirá, sino de que quien la abra nos invitará a pasar y una vez adentro encontraremos la solución que estamos buscando, las posibilidades que estábamos esperando o aquella información que necesitábamos.

Con esta idea en la cabeza le escribí a Eli Bravo, un periodista que admiraba desde sus inicios y que ahora estaba en una onda de pensamiento que sintonizaba con la mía. Le escribí sin adornos: Hola Eli. Soy una periodista venezolana que te quiere hacer una pregunta directa y sin anestesia: ¿le prologarías un libro a una total desconocida (o sea yo) que quiere publicar de forma independiente y que habla de la necesidad de organizar nuestro clóset mental?

No solo me contestó, sino que me invitó a escribir para el portal. Me pidió un extracto del libro para saber de qué iba, y la respuesta que recibí me dejó en el sitio: Tu libro me ENCANTÓ— escribió —¿Me mandas unos capítulos más… me quedé con las ganas?
Será un placer y un privilegio hacer el prólogo.

portada organiza tu closetDe más está decir que ya tengo el libro en mis manos y que Eli fue uno de esos empujones que a veces te hacen falta para atreverte a vivir tu sueño. «Organiza tu clóset mental…y vive mejor» es para mí la mejor prueba de que tocar la puerta, si la tocas con la energía correcta y visualizando lo que quieres, definitivamente es entrar. No te quedes parado frente a las puertas cerradas que encontrarás a lo largo del camino. Tócalas, empújalas, ábrelas, no sabes cuántas cosas maravillosas puedes encontrar tras cada una de ellas.

 

 



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