Todavía podemos ser resilientes

Todavía podemos ser resilientes

La palabra resiliencia tiene un significado, momento y concepción difícil y compleja, aún más aquí en varios países en América Latina. No por la palabra en sí como sabemos, sino por el significado y las implicaciones que la misma ha tenido en nuestra historia más reciente. Hoy todos nosotros nos encontramos en medio de una realidad muy diferente. Eso nos ha llevado a tener que aprender a comprender lo que ya es la Agilidad 2.0, la Flexibilidad 2.7 y la Claridad 3.1 más otros que cada uno ha ido aprendido en su propio camino.

Probablemente sin entenderlo, sin saber sus razones o sin aceptarlo, los seres humanos en este 2020 (todos, individuos y sociedad) hemos tenido que volvernos resistentes de alguna manera (multiplicado x 10), hemos tenido que adaptarnos a situaciones extremadamente difíciles, hemos necesitado ser más flexibles y probablemente tener que convertirnos en críticos de nosotros mismos al hacerlo. Pero en el camino, nos hemos logrado volver y convertir en seres más fuertes, adaptables, cambiables y en ese camino esperamos encontrarle significado a lo que nosotros, como individuos, realmente necesitamos ser y hacer en el futuro. Aun así, y a pesar de todo o gracias a ese todo que vivimos todos los días, todavía somos resilientes, aunque algunos podrían tener concepciones o acepciones diversas sobre este tema.

Recientemente vi con unos amigos, la charla TEDx de Lucy Hone The Three Secrets of Resilient People sobre las personas resilientes. Allí entendimos que nuestra relación con el concepto de resiliencia se ha venido cambiando con el tiempo y que quizás hoy ya lo entendamos de una manera diferente. Por ello, comparto algunas ideas que surgieron de esta interesante conversación de lo que es ser resiliente:

  • Es ser capaz de crecer desde el fracaso.
  • Es adaptarse a las situaciones que surgen, centrándose en lo que puedo manejar;
  • Es construir con tus miedos la forma de transformarte;
  • Es aprovechar los momentos para probar nuevas formas de hacer las cosas;
  • Es tener la fuerza con la que enfrentamos las adversidades de la vida;
  • Es la capacidad interna de cada individuo para atravesar cualquier situación, con tenacidad y fuerza interna.

La Resiliencia no es solo la disposición o capacidad de las personas ante las situaciones adversas para salir adelante; también “implica tener las habilidades y destrezas desarrolladas para situaciones de muy alta carga emocional positiva”. Solo nos queda desarrollar esas nuevas habilidades y destrezas.

Por eso, de igual forma, ¡Todavía de alguna manera podemos seguir siendo resistentes!

Imagen de Сергей Корчанов en Pixabay



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