¿Todos amamos?

Me queda claro por qué solo dos cosas son ineludiblemente necesarias para vivir, recuerdo aquella frase de Confucio  respondiendo: “compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir”, esta es la frase que actualmente me parece que más acertada para explicar lo que es el amor; ese motivo de vida que nos da ese algo por lo que vivir, que puede estar destinado a cualquiera cosa, ya sean lugares, personas, objetos, aficiones, actividades, lo que sea:

Todo lo que nos rodea es susceptible es susceptible de brindarnos un motivo por el cual continuar viviendo. Hace varios años, escuché en una noche de platica, una afirmación que me permitió desarrollar, centrar y asumir esta perspectiva diferente a todo lo que pensaba anteriormente sobre el amor, “Todos amamos, pero no todos sabemos cómo amar o ser amados”. Es decir que lo que nos hace diferentes no es el que sentimos, si no, el como sentimos, lo que necesitamos es lo mismo, solo esas dos cosas a las que se refiere el filósofo, pero el cómo llegamos a ellas es el objeto de nuestra existencia.

Ser consciente de lo que amas y entender el cómo quieres ser amado, es el punto de partida, puedo ofrecerte leer a San Josemaría, que se detiene a ilustrar el amor hasta en sus mínimos detalles, incluso los aparentemente insignificantes, siempre desde una perspectiva unilateral, en la cual mi favorita describe el uso de un pomo, manilla de puerta o picaporte, el cómo abrir o cerrar una puerta, se puede hacer sin atención, como algo que carece de significado, lo trivial puede ser ocasión de un acto de amor que, auténtico te llevará a realizarlo de modo sencillo y armonioso, aquí un pequeño fragmento:

“Se toma la manilla directamente, se baja del todo, sin brusquedad, y sólo entonces se empuja la puerta, luego se deja subir con suavidad el picaporte; después, para cerrar, lo mismo, pero alzando la manilla cuando ya la puerta está encajada. Así las cosas duran más porque se cuidan; y estarán limpias, en buen funcionamiento, aunque las usemos mucho…”

Espero que lo que consideras banal sea redefinido, aceptando una invitación a percibir la vida en verso y no en prosa, todo esto te lo cuento con el objetivo de que seas consciente de lo que amas,  que te preguntes ¿Cómo amas? ¿Cómo quieres ser amado? y no te detendré, si decides hacerte esta pregunta enfocando en otros, acepta que todos amamos, aunque no todos sabemos cómo amar.

Capa8lanca.



Deja tus comentarios aquí: