Todos Somos Culpables de la Muerte de Robin Williams…

La nostalgia que ha dejado en el mundo entero la sorpresiva y triste muerte (supuestamente por suicidio) de ese extraordinario actor y MEJOR SER HUMANO Robin Williams, es muy grande y sentida de verdad.

Este hecho que para quien escribe le causa mucha tristeza y dolor, pues fui seguidor y admirador de la carrera de Robin Williams, en su vida profesional y fuera de ella, me lleva a realizar una profunda reflexión sobre la vida y su misterio, en el hecho de que nacemos, nos desarrollamos, envejecemos y morimos y no logramos entenderla y muchos no logran disfrutarla sino que simplemente solo logran soportarla.

Nos hacen creer que el éxito de una persona en esta vida viene dado por cuanto logremos producir financieramente hablando, por cuánto tenemos en el banco o sea aquello de estudiar, hacernos profesionales, trabajar o hacernos empresarios o comerciantes y dedicarnos exponencialmente a adquirir cosas materiales que tal vez realmente no necesitamos (las mejores posibles: grandes casas de las cuales se usa solo la cuarta parte, varios vehículos, propiedades en general en diferentes lugares, muebles, obras de arte costosísimas entre muchos otros) y también para muchos la fama tratar de ser famoso a como de lugar. Dinero y fama es el sueño que nos venden a través de los medios de comunicación, de los videos clip de las canciones dirigidas a los adolescentes y jóvenes los cuales siempre muestran lo mismo lujos, chicas fáciles y fama.

Es ese el estereotipo que nos fijan como gran ideal de lo que es disfrutar la vida y ser exitoso pero, resulta que también, esos mismos medios y la sociedad nos muestra (no con la misma frecuencia e intensidad claro) como tantas personas que aparentemente son 100% exitosos y “lo tienen todo” (sí hablamos de dinero, fama, vicios y chicas fáciles) terminan su vida en la más triste y aterradora soledad a pesar de ser tan famosos y estar rodeados siempre de mucha gente.

Casos como el de Michel Jackson quien “lo tenía todo” y muchos otros entre los que lamentablemente tenemos que incluir este ultimo de nuestro tan querido Robin Williams, nos dicen y confirman ese cliché “el dinero no hace la felicidad” y por un mínimo instante despertamos y salimos de nuestra impavidez escapándonos de esos estereotipos de falsa felicidad que nos mantienen como embarbascado persiguiendo sueños de “oropel” pero ese despertar nos dura muy poco, apenas minutos o incluso segundos y luego volvemos a nuestro limbo y carrera por conseguir estatus, dinero y fama.

Para no extenderme tanto como suelo hacerlo solo me permitiré el abuso de sugerirles, recomendarles y/o aconsejarles (aunque no soy quién para hacerlo) que CONCENTREMOS NUESTRA VIDA EN EL AMOR, EN EL VERDADERO y SINCERO AMOR, que abracemos a nuestros hermanos, primos, tíos, amigos, PADRES, HIJOS, PAREJA y A TODO EL QUE LO NECESITE, le digamos cuanto los queremos y que importantes son para nosotros, que aprendamos a perdonar y dejar atrás los rencores, rencillas, distancias y que en ves dedicar tanto tiempo frenéticamente a tratar de producir dinero para adquirir cosas materiales que en realidad no necesitamos tanto como pensamos o no son imprescindibles para vivir, NOS DEDIQUEMOS A DARLE AMOR , COMPAÑÍA y ATENCIÓN A TODOS LOS SERES QUE AMAMOS.

Propongámonos que nosotros mismos y nadie más en nuestro entorno SUFRA JAMÁS de: abandono, falta de atención, de compañía, de una sonrisa a tiempo, de una dulce mirada de compasión, de una palabra de aliento y sobretodo de AMOR.

Robin Williams por favor perdónanos pues todos, todos los que no practicamos diariamente tus enseñanzas, todos los que no practicamos el amor verdadero, la compasión y la cercanía SOMOS CULPABLES DE TU MUERTE y DE LA MUERTE DE TANTAS PERSONAS POR SOLEDAD, POR DEPRESIÓN. Perdón amigo, jamás te olvidaremos… ¿Quién es inmune a caer en un cuadro depresivo? (por José Martín Rios Lugo)



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