Toma una pausa para llegar más rápido

Toma una pausa para llegar más rápido

Los beneficios de la atención plena (mindfulness) a nivel individual son profundos. Además, han sido expuestos ampliamente, hasta llegar a convertir a la meditación y la respiración consciente, en populares tópicos de conversación y práctica.

El más reciente libro de David Goleman, reconocido experto sobre el tema, llama a los lectores a revisar la creciente evidencia científica que demuestra los beneficios de las prácticas de mindfulness también a nivel colectivo.

En mis días de vida corporativa, hace unos diez años, no era común que la meditación irrumpiera en las salas de juntas. En su lugar, se organizaban reuniones extramuros, por lo general en medio de parajes naturales, donde el equipo de liderazgo tomaba una pausa para reflexionar sobre temas importantes.

Por eso esta nueva moda del mindfulness representa una excelente oportunidad para expandir los beneficios de las pausas para reflexionar a todos los empleados de la empresa, sin incurrir en costos extraordinarios.

La atención plena nos invita a bajar la velocidad en las labores cotidianas, para convertirnos en observadores de nuestros pensamientos, para incrementar nuestra toma de conciencia sobre las señales que en nuestro cuerpo nos envía el estrés, alertándonos para prevenir enfermedades y el tan famoso burnout o recalentamiento. De esta forma nos energizamos para emprender nuestro trabajo con mayor efectividad y productividad, alcanzando y sobrepasando en muchos casos, las metas laborales.

A continuación, una lista de ejercicios de atención plena que puede incorporar en la rutina del equipo de trabajo. Estos ejercicios cuentan con avales tanto científicos como prácticos, resultado de su aplicación exitosa en ambientes corporativos reales.

  1. Respirar en equipo. Reserve un minuto y medio al inicio de la reunión de grupo para guiar un ejercicio de respiración profunda, usando la técnica de respiración diafragmática o abdominal (tome aire por la nariz, ensanchando el abdomen y expulsar el aire por la boca).
  2. Practicar metta. Consiste en una breve meditación, dos a cinco minutos, repitiendo pensamientos de amor y compasión hacia la propia persona o hacia otros miembros del equipo. “Amor y felicidad para…”, “deseo lo mejor para …” son algunos ejemplos. Invite a las personas a realizar por sí mismos este ejercicio cuando crean que no están siendo objetivos o pacientes con alguien.
  3. Observar: crear una especie de palco en la mente desde donde se observan pasar los pensamientos. Esto nos permite responder en lugar de reaccionar ante una idea, producto de una situación, mejorando la toma de decisiones y reduciendo el conflicto. Puede practicarse antes de una reunión donde se discutirá un tema, siendo lo ideal, que cada persona practique diariamente y por su cuenta esta observación (tres minutos)

¿Cuál o cuáles de estos ejercicios ya forman parte de su rutina en la oficina? ¿Qué nueva práctica puede incorporar? Comparta sus ideas en los comentarios.



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