Tomar decisiones

Para desarrollar estas breves líneas, debo ser específica en dejar al lector un mapa de acción lo más claro posible, para adecuar un modelo en toma de decisiones a los posibles escenarios que se nos presentan en la vida.

Vivimos tiempos de velocidad en todos los ámbitos, sociales, económicos, familiares etc. y cada uno requiere atención específica que dé como resultado lo esperado. De tal manera que tomar decisiones estructurales y focalizadas, puede ser el camino de construcción en cada área de la vida.

Existen dos modelos en la toma de decisiones:

  1. Decisiones deterministas: Son aquellas que pueden dejar menor costo de tiempo y dinero, y en el caso de una situación personal, menos trauma. Dichas decisiones son tomadas de la experiencia previa y se enfocan en recorrer el mismo camino, para obtener el mismo resultado y por lo tanto el riesgo no está implícito.
  2. Decisiones por probabilidad: Son aquellas, en donde está implícito el riesgo y no existe certeza del resultado.

Toda persona debe saber que el acto de tomar decisiones tiene dos ejes:

A.- Tomar en cuenta el valor del resultado: Que se desea y que se puede obtener.
B.- Evaluar el riesgo: Observar el proceso desde el inicio hasta el final.

En cada toma de decisiones, se debe comenzar por plantear una hipótesis y a partir de ella evaluar todos los escenarios.

Existen reglas o pasos sencillos que nos pueden ayudar en el comienzo, ya que el resto es hacer. Antes de enumerarlas, es importante, ser objetivo y no basar una decisión en afectos, deseos, esperanzas o imágenes erradas de la realidad que se busca. Las expectativas reales y la autorregulación, es decir, tener foco en el objetivo, son la única herramienta que sirve de brújula para seguir el camino.

Reglas o pasos de referencia:

  1. ¿Qué quiero? y ¿Cuándo lo quiero? ¿Es alcanzable y fácil de medir en el tiempo?
  2. ¿Dónde y cómo? Ser específico en el lugar y las oportunidades que persigo.
  3. ¿Qué poseo para obtener el resultado? Recopilar todas las habilidades personales y profesionales disponibles y evaluar concienzudamente los aspectos económicos y medios en general.
  4. ¿Quién o Quiénes? ¿Existen relaciones sólidas para establecer las conexiones necesarias y alcanzar el objetivo?  ¿Hay instituciones u organizaciones dispuestas a prestar apoyo, o en su defecto suministrar información?
  5. ¿Soy creativo? Tengo además de recursos intelectuales y económicos la capacidad de crear realidades basadas en estructuras innovadoras.
  6. ¿Puedo adaptarme al cambio? ¿Tengo responsabilidad absoluta para saber que cada paso trae consigo una nueva realidad que deja detrás otras personas y situaciones?

Con espíritu de avanzar constantemente y con muchas decisiones tomadas, dejo estas líneas al servicio. Si todos nos hacemos efectivos y creativos en la toma de decisiones estamos contribuyendo de manera exponencial a una mejor sociedad.

Y nunca pretendamos cambiar nada.

Tomar decisiones nos hace más responsables y a su vez más respetuosos.



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