Trabajar ¡sí! Pasar trabajo ¡no!

Trabajar ¡sí! Pasar trabajo ¡no!

Los buenos momentos en el trabajo promueven emociones positivas que incrementan la productividad y calidad de los resultados.

En una de las épocas más difíciles de mi carrera, por el año 2002 cuando la situación económica y política en los mercados de Suramérica eran muy restrictivos, junto a otros gerentes implementamos algunas ideas para mejorar el ánimo de la gente. Creamos un videoclub de intercambio, nos reuníamos a compartir un rato de conversación o, al final del día, convertíamos una sala grande de reuniones en un cine o en un improvisado arcade con nuestras propias consolas de videojuegos.

Lo que empíricamente hicimos en esos momentos, hoy en día está siendo comprobado científicamente. Las emociones positivas tienen un impacto real en los resultados de trabajo.

Barbra Fredrickson, PhD, profesora e investigadora de la Universidad de Carolina del Norte en Chappel Hill, ha encontrado que las emociones positivas no solo contribuyen a la felicidad de las personas, sino que también las hacen más abiertas, mejorando resultados académicos, creatividad y productividad.

Ha conducido experimentos por varios años y sobre diversos grupos: desde niños hasta adultos mayores, y en todos los casos, las emociones positivas influyen en que las personas obtengan resultados por encima del promedio e incluso, extraordinarios.

Uno de los hallazgos más interesantes se relaciona con la apertura mental causada por las emociones positivas. En su experimento, Fredrickson colocó sensores especiales en el iris de los ojos de los participantes, para medir el tamaño de apertura y velocidad de reacción ante los estímulos visuales, representados por láminas con fotografías, gráficos y otros datos. Primero midió el iris en condiciones normales, luego lo midió después de que el sujeto experimentara una emoción positiva, como la recepción de una golosina o de una noticia que lo alegrara o lo hiciera sentirse orgulloso. En todos los casos los sujetos fueron capaces de encontrar más detalles e información en las láminas, después de experimentar las emociones positivas. El iris se abrió más y los análisis de información fueron más complejos.

Extrapolando estos hallazgos al ambiente laboral, le propongo implementar alguna de las siguientes ideas en su propia empresa o con su grupo de trabajo:

  1. Fomente la gratitud: agradecer por una contribución, por un trabajo bien hecho e incluso, por un gesto amable como sonreír o compartir un café, es una excelente forma de fomentar emociones positivas. La gratitud es muy potente, pues beneficia tanto a quien agradece como a quien recibe el agradecimiento.
  2. Rían mas y frecuentemente: la risa es otro mecanismo simple, económico y sumamente efectivo para crear emociones positivas. Un chiste, una fotografía ingeniosa o un calendario o afiche con una frase simpática o irónica son algunos mecanismos que pueden ayudarle.
  3. Música: incentive a sus empleados, en la medida en que no interfiera con sus labores, a que escuchen su música favorita mientras trabajan. Pueden hacerlo utilizando audífonos o un volumen muy bajo, esto último si el género por ejemplo es del agrado de los colegas que se ubican cerca. La música clásica, la música melódica tipo chill o lounge son opciones excelentes que relajan, alegran y que, incluso, pueden incrementar la creatividad del escucha.

Pruebe alguna de estas ideas y déjenos saber los resultados en los comentarios. Igualmente, lo invitamos a comentar sobre sus propias sugerencias para incentivar emociones positivas en los grupos de trabajo.



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