Transforma tus ideas limitantes

Transforma tus ideas limitantes

Estamos llenos de condicionamientos negativos e ideas limitantes que influyen por una parte en la manera cómo percibimos el mundo, y por otra en lo que atraemos a nuestra vida, incluyendo relaciones y experiencias. Si queremos tener mejores vivencias, tenemos cambios internos que hacer. Aquí te cuento cómo transformar tus ideas.

¿Solo existe lo que veo?

El mundo es por una parte físico, lo que percibes con tus sentidos, y por otra, energético, aquello que no puedes ver. Es probable que hasta ahora solo le hayas prestado atención o creído en aquello que puedes advertir cuando tocas, hueles, miras, oyes o degustas. Sin embargo, si te detuvieras a prestarle más de  atención a tu cuerpo, podrías sentir que, por ejemplo, tienes una energía cuando estás alegre y otra cuando entristeces.

Nuestra energía es muy poderosa porque es la forma como nos comunicamos con el universo. Eso es lo que han llamado “el secreto” que ahora está disponible para todos. A través de nuestra energía, decimos quiero esto. Es decir, no es a través de nuestras palabras, lo repito: es a través de nuestra energía. Te doy un ejemplo. Dices que quieres una pareja, pero no has cerrado completamente tu última relación, aún hay dolor por su traición y miedo. Aunque digas estoy lista(o) para el amor, resulta que tu miedo que se vuelve energía atrae a una persona que no quiere comprometerse y solo está buscando diversión. Así, lo que llega a tu vida es más de lo mismo.

Un pensamiento se vuelve emoción, y esta se traduce en energía, la forma como nos comunicamos con el universo. Por ello es tan importante transformar tus pensamientos negativos.

¿Cuáles son tus ideas limitantes?

Para que lo inconsciente se haga consciente, como dice Jung, debes estar alerta de ti, de los pensamientos que pasan por tu cabeza. Eso se logra estando presente. ¿Quieres intentarlo? Ahora mismo respira profundo y date cuenta de en qué estás pensando. Estas leyendo, sí, pero tal vez junto a la lectura hay algún pensamiento. Repite esto varias veces en el día, detén lo que estés haciendo y ve a oír con atención tu mente. ¿Qué pensamiento está pasando por ella?

Aquí te sugiero otro ejercicio con un cuestionario. Para hacerlo, siéntate derecho, respira profundo y completa cada una de estas frases con la primera respuesta que llegue a tu mente. Anota en un papel las respuestas, sin juzgarlas o quererlas cambiar. Mantente respirando lento y profundo todo el tiempo mientras haces este ejercicio.

El pensamiento más negativo que tengo del amor es:

El pensamiento más negativo que tengo del dinero es:

El pensamiento más negativo que tengo del trabajo es:

El pensamiento más negativo que tengo de mí misma(o) es:

El pensamiento más negativo que tengo de las mujeres es:

El pensamiento más negativo que tengo de los hombres es:

Algunas de estas respuestas pueden sorprenderte. El paso siguiente es que revises lo que vives ahora en tu vida en distintas áreas, y tal vez puedas encontrar una relación entre estos pensamientos y tus resultados. Muchas personas se sorprenden y entienden un poco más de ellas mismas al descubrir sus ideas más profundas.

¿Cómo cambias pensamientos negativos?

Cuando te das cuenta de cuál es el pensamiento que más está saboteando tu vida, el paso siguiente es transformarlo en algo positivo. Para ello es necesario compromiso, conciencia y repetición. Ese pensamiento seguro está muy arraigado en ti, por ello necesitas hacer tu trabajo personal a diario, por lo menos por una semana continua. Una vez que cambies uno, comienzas con otro y así poco a poco irás transformando todos. Desde mi experiencia, la forma más efectiva para trabajar una afirmación es escribiéndola a mano, mientras la dices en voz alta. Así, todos tus sentidos están enfocados en la afirmación.

El pensamiento positivo debe escribirse por los menos 35 veces una vez al día por una semana. También puede ayudarte a reforzarla que te mires al espejo a diario mientras te repites la afirmación. Finalmente, durante el día programas una alarma por lo menos unas tres veces para reforzar la afirmación durante un par de minutos en cada oportunidad.

Principales afirmaciones

Estos son ejemplos de afirmaciones (todo lo contrario al pensamiento negativo) que pueden servirte, pues son ideas muy comunes.

Yo (tu nombre) soy bueno(a).

Yo (tu nombre) me amo y me acepto tal cual soy.

Yo (tu nombre) soy inocente.

Yo (tu nombre) sí puedo.

Yo (tu nombre) soy capaz.

Yo (tu nombre) merezco amor.

Yo (tu nombre) soy próspera(o)

En el caso de afirmaciones con respecto a otro u otra cosa, aquí te dejo un ejemplo de cómo transformarla. Supongamos que tu frase es: el pensamiento más negativo que tengo del dinero es sucio. Entonces, la afirmación podría ser: el dinero es una bendición y es mi amigo.

Si aún no sabes cómo trabajar con esto, pide ayuda. Un buen terapeuta o un curso pueden serte muy útiles. Además, en mis redes usualmente tengo algunas campañas con afirmaciones que pueden ayudarte. Sígueme por @carlaadesanchez en Instagram, Facebook y Twitter. ¡Vamos!, haz tu parte que tú puedes transformarte.



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