Transición ocupacional: cómo reinventarnos a medio camino

Ya sea por elección o por causas externas, el cambio de ocupación “en mitad de la carrera” depende principalmente de nosotros.

La ocupación, sea un oficio o profesión, forma parte importante de nuestra identidad y de nuestra vida. Aunque no es tu identidad personal o tu esencia, la profesión sí debe ser una expresión de quienes somos: de nuestros valores, pasiones, habilidades innatas o adquiridas y de nuestra experiencia.

Cuando llegamos al momento de decidir a qué nos dedicaremos profesionalmente, muchos de nosotros carecemos de la madurez y/o de la orientación que nos permita escoger acertadamente. Cambios en el mercado laboral, una condición de salud, el divorcio, la emigración constituyen otras razones que pueden aparecer y forzarnos a reinventarnos.

Por tanto, no es de extrañar que muchos adultos al llegar a los quince o veinte años de ejercicio profesional, comencemos a prepararnos para una transición de carrera.

“Me cansé de hacer siempre lo mismo”, me confesó una exitosa ejecutiva de ventas de tecnología, que decidió emprender negocios propios en venta de ropa para damas e inversiones inmobiliarias. “Con el dinero que había ahorrado durante mi vida corporativa, compré un par de locales en un buen centro comercial, renté uno de ellos y en el otro monté mi boutique”, comenta risueña. “Trabajo las mismas 60 horas a la semana, pero para mí. Y en algo que me divierte mucho”.

Otro ejemplo interesante es el de Alicia, una conocida periodista en su país natal, que dejó su carrera en radio y televisión para dedicarse a criar a sus tres hijos pequeños de dos, cuatro y cinco años. Comenzó a escribir sus experiencias y aprendizajes como mamá a tiempo completo en su blog, difundiendo la información por las redes sociales. Emigró, escribió un libro, daba entrevistas en medios y hoy, diez años después, es conocida en buena parte de Latinoamérica, como conferencista y experta en temas relacionados a la familia y la educación infantil.

Los cambios laborales en estos ejemplos fueron posibles por la presencia de lo que llamo “los tres factores fundamentales de cambio personal”. Estos son:

  1. Autoconocimiento compasivo;
  2. Redefinición del ideal de vida.
  3. Incorporación de acciones hacia la meta de reinvención.

Estos tres elementos proveen las condiciones que aseguran el éxito y la felicidad, definidos en los términos específicos para cada individuo, permitiéndole además sortear obstáculos, incorporar o no personas en su nuevo diseño de vida, proveyendo el balance de las seis áreas de bienestar, según mi modelo: salud física, habilidades mentales y emocionales, espiritualidad, relaciones interpersonales, vida laboral y finanzas o prosperidad material.

Las transiciones laborales o de ocupación son posibles. Las herramientas de apoyo están a su disposición. Solo atrévase a dar el primer paso.



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