Tratando las adicciones

Tratando las adicciones

Cada caso es diferente y por ende tiene sus particularidades; sin embargo por las estadísticas terapéuticas se puede generalizar que las adicciones suelen generarse por dolores muy grandes que la persona no soporta y recurre a ellas para anestesiarse y así no contactar esa herida profunda.

Se puede ser adicto a la comida, a las compras, al dinero, al juego, al cigarrillo, al alcohol, a cualquier otra droga, e incluso a cierto tipo de relaciones.

La autoestima es el paraguas que nos puede proteger de las adicciones o de las depresiones. Y nuestra valía propia comienza a formarse dentro de la familia. Veámoslo así: si una planta necesita ciertos cuidados para crecer (agua, luz, aire), imaginemos cuánto más necesita un niño a quien se le transmiten miles de sentimientos y valores en una sociedad cambiante y convulsionada.

El hijo de un adicto se expone a un ejemplo negativo, por lo que resulta crucial la actuación de los otros miembros de la familia quienes pueden impulsar la sanación de este progenitor, quien con su actuación demuestra que algo negativo ocurre en su familia, algo que muy posiblemente los demás miembros prefieren no ver.

Desde esta perspectiva, un adicto puede ser visto como un chivo expiatorio que busca purificar las culpas de su sistema mediante su propio sacrificio. Él le permite la opción a los otros miembros de la familia para que se enfoquen en su patología, en lugar de mirarse a sí mismos.

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Repetimos, en estos casos es vital el compromiso de la familia, cuyos integrantes deben concatenar esfuerzos para generar el cambio y la recuperación de lo insano. Es destacable que el adicto es alguien quien ya tiene una predisposición a la adicción, porque no toda persona que sufre un elevado grado de tensión se convierte en un adicto. Por todo esto, resulta esencial trabajar en su estructura, sus pulsiones, su conducta y sus vínculos.

Resulta altamente significativo que existan organismos competentes que dediquen su atención a todos estos casos, y que trabajen en pro de la mejor integración de cada uno de ellos en la sociedad.

Los grupos de apoyo han demostrado su poder positivo para el enfrentamiento de estas dinámicas complicadas, tanto para el implicado directo como para sus familiares. Podemos mencionar a Alcohólicos y Narcóticos Anónimos, ambas organizaciones tienen muchos años de experiencia y se han expandido por todo el mundo.



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