¿Tú estás seguro de que esa es la foto de tu abuela?

Para la mayoría de los creyentes es muy fácil decir de dónde viene el hombre. Por ejemplo, para los cristianos, Dios creó al hombre a partir de la arcilla hace unos 6.000 años, a su imagen y semejanza, y pocos momentos después hizo a la mujer a partir de su costilla. De arcilla crearon los dioses mayas a los primeros hombres, pero estos no salieron bien y hubo que hacerlos de nuevo de madera, que tampoco sirvió y finalmente de maíz, que resultó en la mezcla correcta. En cualquier caso, según la mayoría de las religiones, simplemente los dioses crearon a los hombres con la configuración y características actuales.

La ciencia moderna, sin embargo, tiene otra versión completamente distinta. Podríamos empezarla hace 160 millones de años, cuando un pequeño bicho se cansó de que le comieran los huevos y decidió mantenerlos dentro de su cuerpo hasta que llegara el momento del nacimiento e inventó la placenta y con eso podemos decir que aparecieron lo mamíferos en la tierra.

Durante los primeros 100 millones de años, estos mamíferos debieron permanecer escondidos, saliendo de sus cuevas de noche, debido al dominio de los enormes dinosaurios que de un sólo bocado podían devorar toda una familia. Sin embargo, el último evento de extinción masiva, hace 65 millones de años, eliminó al 75% de las especies y entre ellas a todos los dinosaurios gigantes, lo que le dio una oportunidad a los mamíferos.

Cuando la tierra se recupera del desastre, se establece un nuevo equilibrio en el que los mamíferos empiezan a jugar un rol más importante. Por ese tiempo aparecen los primeros primates, los plesiadapis que vivieron en Europa, Asia y Africa.

Estos primates primitivos fueron evolucionando y así, entre 8 y 4 millones de años atrás encontramos, que primero los gorilas y luego los chimpancés se separaron del tronco común de los que en un futuro darían lugar a los humanos y que llamamos homínidos.

Entonces ocurrió uno de esos cambios climáticos que tantos efectos han tenido en la evolución y las selvas de Africa se hicieron más escasas, con grandes áreas de sabanas entre las zonas con árboles y los homínidos, que para entonces todavía vivían en los árboles, se vieron en la necesidad de trasladarse largos trechos a través de la sabana para ir de un grupo de árboles a otro. En el suelo estaban indefensos contra los grandes felinos -tigres y leones- por lo que desarrollaron la habilidad de caminar en dos pies. Esto le permitió varias cosas: la primera era correr más rápido; también se elevaban más sobre el terreno, lo que les permitía ver más lejos y detectar antes el peligro; y por último, les liberaba las manos para cargar comida, a los hijos y lo más importante: armas para defenderse.

Ya la habilidad de fabricar herramientas se había desarrollado algunos millones de años antes, las mazas y hachas de piedra y los primeros cuchillos primitivos, pero ahora, caminando en dos pies y con las manos libres, podían blandirlas más eficientemente.

El caso es que los homínidos empezaron a caminar y no se detuvieron nunca más. Los fósiles encontrados en África nos hablan de la presencia de una primera especie llamada Australopitecos de las cuales se han hallado numerosas variaciones, siendo la más conocida el fósil de Lucy, un homínido que vivió en Kenia hace unos 3 millones y medio de años.

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Durante el siguiente millón de años se desarrollaron múltiple variaciones de homínidos, más altos o más bajos, con arcos superciliares fuertes o caras planas, pero lo que es más importante fue el crecimiento progresivo del cerebro. Estos ensayos de la naturaleza nos llevan a una nueva especie: el homo erectus. Este fue el primer homínido que salió de África y pobló Europa y Asia entre 1,8 y 1,3 millones de años atrás. Con estos ya tenemos un primer “hombre” exitoso, recorriendo el mundo conocido, cazando y haciendo herramientas primitivas de piedra.

Pero, la evolución no se detiene allí y nuevamente en África aparece un nuevo homínido, el llamado Hombre de Neandertal. Con mayor capacidad craneana y mayores habilidades que el erectus, estos nuevos individuos salen otra vez de África hace unos 400.000 años y desplazando al homo erectus, replueban de nuevo los tres continentes.  De este género tenemos un amplio conocimiento a través de los relativamente abundantes fósiles, así como de las herramientas y decoraciones de las cuevas en que habitaba.

Pero todavía los habitantes de Africa tenían una nueva carta bajo la manga y alrededor de 250.000 años atrás, una nueva especie se desarrolla: el homo sapiens. Un poco más pequeños que el neandertal y con menor tamaño de cerebro, pero con mayores habilidades, salió de África hace alrededor de 70.000 años y desplazó a los hasta entonces exitosos neandertales y se adueñó del globo.

Así a grandes rasgos podemos decir que la tierra ha sido dominada sucesivamente por tres géneros de humanos: primero los homo erectus, que fueron desplazados por los neandertales, y estos a su vez, por el sapiens, la especie a la que pertenecemos, dejándonos como dueños absolutos del planeta.

De este pequeño recuento podemos concluir que los humanos y los monos provenimos de una rama común y que la abuela puede parecérsenos mucho a un mono. También podemos ver que, como en el resto de las especies, la naturaleza prueba diferentes modos y estilos, algunos muy exitosos que terminan por imponerse… por un tiempo, hasta que una nueva característica evolutiva hace que la especie anterior sea desplazada y un nuevo Rey de la Creación tome posesión. Por ahora somos nosotros, pero apenas llevamos 70.000 años, y si de algo podemos estar seguros es que en algún lado un nuevo género se está gestando y seremos desplazados.



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