Tu gran fiesta interna

“Debes ser, el cambio que quieres ver en el mundo”

Mahatma Gandhi

Felices fiestas, esta es la frase más leída y escuchada en este período, lo realmente importante es que la luz que trae al mundo la temporada habite en cada uno de nosotros, para renovarnos, por ello el título de este post, con esa fiesta interna comenzamos un nuevo ciclo, para convertirnos en causa y no en efecto.

Estas fechas son un gran momento para la reflexión, para hacer una parada en el camino, mirar atrás y observar: procesos, logros, dificultades, fracasos y victorias. Además de revisarnos cada uno de nosotros, ya que no todos los seres humanos tienen la misma evolución espiritual y cada persona con su comportamiento, forma de hablar y manejo de la ira denotan su estado particular.

Es ahí donde entra una herramienta maravillosa: El Perdón. Así como una pequeña semilla contiene el ADN de un árbol entero con sus frutos incluidos, así la semilla del perdón nos sirve para cerrar ciclos y seguir adelante. Esa parada en el camino, también tiene la función de fijar los pies firmes en el ahora y proyectarnos hacia el futuro.

Es una gran tarea cuidar lo que guardas en tu corazón, no llenarlo de resentimiento, culpa, negatividad, ira o molestia con otras personas, circunstancias y lugares, con todos esos sentimientos te hieres a ti mismo. Te propongo cambiar cada uno de esos sentimientos por agradecimiento, humildad, bondad y misericordia, con todo esto dominarás a tu verdadero enemigo que es tu propio ego, humíllalo y vencerás.

Luego de este ejercicio de crecimiento interno, ahora sí podrás vivir de forma esplendida, agradece todo lo vivido como aprendizaje. Cada persona que se cruza en nuestro camino, buena o mala, viene a darnos un mensaje, aprende el mensaje y olvida al mensajero. Aprender (siempre más) es el secreto para dar cabida a la mejor de las posibilidades.

Este año algunos dirán que fue bueno y otro que fue malo, cada quien vive su propia película, incluso de una misma circunstancia. Tú eres el director de tu propio films, decide aprender y desaprender para cambiar, decide mejorar para evolucionar, decide desaprender malos hábitos, tu destino lo decides tú. Lucha por lo que quieres, por tu pasión, marca tus metas y sigue adelante aunque tengas que cambiar de ruta.

Con esta reflexión, nos despedimos por lo que queda de año, nos dedicaremos con más intensidad a la familia y a los amigos. Celebremos estas fiestas con alegría, con el aquí y ahora. Tomemos estos días para el reposo y la planificación de lo que será el próximo año, continuamos con muchos planes, emprendimientos en el área del marketing digital, nuevos cursos, un libro y mucho más.

Nos leemos el próximo año para seguir aprendiendo juntos, siempre hay un nuevo nivel o meta por alcanzar, en mi caso es: Cómo puedo servir mejor a más personas.



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