Tu salud al día

Tu salud al día

Debemos ser responsables de nuestra salud y estar conscientes que nuestro bienestar depende únicamente de nosotros.

En el corre corre de la vida, estamos tanto tiempo en piloto automático que incluso hasta nuestros movimientos no son tan coordinados como creemos (se nos derrama el café, se caen los teléfonos, etc.); y todo por estar resolviendo las demandas de la vida más las circunstancias que se nos presentan, y literalmente nos olvidamos de “parar”, observar y escuchar que pasa en nuestro cuerpo, mente y que emocionalidad tenemos.

Cuando vivimos sin parar empezamos a no poder dormir bien, a tener dolor de espalda, cefalea o mala digestión, a estar irritables, ensimismados entre muchos otros síntomas. Hasta que algo nos pasa y nos obliga a detenernos.

La salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino que es un estado de bienestar físico, mental y social. Debe existir un equilibrio armónico entre el cuerpo, la mente (con sus dimensiones emocionales y espirituales) y el ambiente que nos rodea para así tener una vida coherente con lo que somos, una vida plena.

Entonces, recononocer lo que somos y queremos es el primer paso para saber cuidarnos y lograr nuestro bienestar. Tener un cuerpo sano, una mente activa y un espíritu tranquilo es un trabajo consciente y constante en el día a día.

En nuestro estilo de vida es importante que haya cabida a los hábitos saludables y que sean parte de nuestro vivir diario. En estos tiempos todos nos percatamos de cuán importante es cuidar la salud.

Son muchas las alternativas que la vida te ofrece para empezar a cuidarte y a quererte sano, pero todo depende de ti. Aquí te dejo algunos tips que pueden ayudarte:

  • Usa a diario un pensamiento amable como parte de tu Diálogo Interior. Ser consciente de ello es vivir el aquí y el ahora. Utiliza las respiraciones profundas, la meditación o el Mindfulness como herramientas para llevarte a tu centro, a tu mundo interior.
  • Realiza una alimentación sana con frutas y verduras en tus comidas, así como frutos secos para aportar energía a tu cuerpo. Evita los alimentos procesados en la medida que puedas, así como aquellos que contengan muchas grasas y azúcares. ¡Y no te olvides de tomar mucha agua! Entre 2 y 3 litros por día
  • Mantente en movimiento y ten una rutina de ejercicio para activar el cuerpo y despejar la mente. No hace falta entrenamientos duros a los que no estás acostumbrado, hay muchas opciones según tu capacidad y lo que puedas disfrutar.
  • Pon atención a aquellas cosas que te hacen sentir bien y hazlas parte de tu rutina porque mantener el cuerpo y la mente activos y en armonía son claves para para la salud y el bienestar. Ten actividades que te nutran e invadan tus sentidos, desde aprender un idioma, leer, escribir, pintar o ver documentales en los que puedas aprender. Con ello no solo vas a mejorar el funcionamiento cerebral por la neuroplasticidad, sino porque es tu tiempo para consentirte.

Imagen de Pexels en Pixabay 



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