Tu vida cambia y se transforma a cada instante

Tu vida cambia y se transforma a cada instante

Cada vez que inhalas y exhalas, en cada célula, en cada recorrido de la sangre por tu cuerpo, en cada idea, en cada emoción.

Nace – crece – se desarrolla – muere. Y todo esto sucede espontáneamente sin tu participación, porque así está acordado y programado… ¿entiendes esto?

Tu cuerpo, como sistema, es un cuaderno en el que está anotada toda la información, segundo tras segundo, sobre tu vida y tu sentir, registrando cada juicio, cada actitud, cada actividad mental, emocional o física, según tu nivel de conciencia, y que te marca de manera positiva o negativa, transformando tu cuerpo.

Por lo tanto, el cuerpo nunca está sano o enfermo, en él solo se expresa la información de una idea armónica o un desequilibrio previo nacido en tu «yo o consciencia» y la cual es traducida en imágenes y transmitido, a través de la mente, en forma de pensamientos.

Los pensamientos son eventos electromagnéticos de muy corta duración que suceden en el sistema neurológico. En esa fuente de pensamientos el cerebro se enfoca en una dirección determinada y aparece una imagen que afecta al cerebro produciendo cambios en el sistema nervioso y en sus químicos influyendo la forma en que se siente. Estas emociones afectan directamente los sistemas musculares y hormonales, y por lo tanto, las decisiones y comportamientos.

Son las imágenes traducidas en pensamientos, conscientes o no,  los que finalmente afectarán el estado físico, creando bienestar o malestar, equilibrio o desarmonía, salud o enfermedad.

Esta semana vamos a continuar realizando el registro sugerido en el artículo anterior: ¡Pinocchio se vuelve un niño de verdad!  y vamos a agregar otro foco de atención: las reacciones de nuestro cuerpo físico y nuestra biología.

Fecha+Hora Pensamiento obsesivo Situación involucrada Emoción reacción física % Angustia

Cuando en el cuerpo físico se manifiesta un síntoma, éste llama la atención e interrumpe la vida cotidiana. Lo queramos o no. Y desde entonces emprendemos una lucha por eliminarla, una lucha que requiere mucha atención y esfuerzo.

Pero, ¿realmente sanamos? o ¿nos limitamos a desaparecer el síntoma o malestar?

El síntoma nos advierte que la conciencia ha dejado de estar en armonía, que ha establecido una carencia, la falta de algo por lo cual va debilitándose. Si el vacío en el alma persiste, esta no cesará de producir señales cada vez más fuertes, llegando a producir situaciones límite a través de accidentes o enfermedad.

Si comprendemos esto, ya no consideramos el síntoma como un enemigo sino como un aliado que nos ayuda a comprender y encontrar lo que nos falta y así evitar o vencer la enfermedad.

¡Es un camino que preferimos y podemos evitar con tan solo dedicarnos el tiempo necesario para transitar la vida de manera diferente!

El cuerpo es la obra de arte del espíritu. Gracias a él se manifiesta y alcanza sus propósitos de ser y estar en tantas formas y maneras crea.



Deja tus comentarios aquí: