Tus responsabilidades vs. las responsabilidades de los demás

Este artículo está basado en mis reflexiones de una conversación con mi coach, socio y amigo Lorenzo Campins y el libro Los cuatro acuerdos del Doctor Miguel Ruiz.

Yo sostengo la teoría que uno no puede cambiar el entorno pero sí nuestra forma de reaccionar frente a las cosas que están fuera de nuestro círculo de influencia. Nosotros somos los únicos responsables de nuestras vidas y nuestro futuro, y es muy cómodo culpar al entorno de nuestros fracasos.

Siempre lo he desarrollado en un nivel macro, pero en estas reflexiones con Lorenzo lo hablamos en un nivel micro. En las interacciones que tenemos con las personas que forman parte de nuestro circulo puede haber una serie de manipulaciones y culpas que asumimos que no son realmente nuestras responsabilidad. También las relaciones con personas que no están en nuestro círculo están guiadas por una serie de creencias y reglas impuestas por la sociedad.

Según el Doctor Miguel Ruiz en su famoso libro Los cuatro acuerdos, nuestro comportamiento se rige por una serie de reglas impuestas por la sociedad, sus creencias, sus leyes, sus religiones, diferentes culturas, maneras de ser, sus escuelas, sus gobiernos, sus celebraciones y sus acontecimientos sociales.

Con estas normas “aprendimos a cómo comportarnos en la sociedad: qué creer y qué no creer; qué es aceptable y qué no lo es; qué es bueno y qué malo; qué es bello y qué es feo; qué es correcto y qué es incorrecto.” Nosotros no escogimos nuestra lengua, ni nuestra religión, ni nuestros valores, estaban allí antes de que naciéramos. “También aprendemos a juzgar: Nos juzgamos a nosotros mismos”.

Este modelo de Lorenzo Campins muestra que es nuestra responsabilidad y que no es nuestra responsabilidad en la interacciones con los demás. El aplicarlo te llevará a tomar el control de tu vida y a no juzgarte por decisiones, acciones, etc., que no tienes control porque son hechas por otras personas y a vivir en paz nosotros mismos.

Fuente: Lorenzo Campis

Muchas situaciones dependen de los demás y escapan de nuestro círculo de influencia pero la sociedad nos ha enseñado que son nuestra culpa, nos sentimos mal por las mismas y aceptamos responsabilidad por ellas tratando de cambiarlas cuando hay cosas que no podemos cambiar.

No somos responsables por:

  1. Las acciones de los demás
  2. Las ideas de los demás
  3. Las palabras de los demás
  4. Los sentimientos de los demás
  5. Los errores de los demás
  6. Las creencias de los demás
  7. Las consecuencias de las acciones de los demás

Muchas veces nos sentimos culpables y nos juzgamos por las cosas que hacen los demás. Tratamos de cambiar las opiniones que tienen de nosotros, no lo logramos y tratamos más duro de cambiarlas. Lo que hacen los demás depende de los valores, las creencias, las vivencias y el esquema mental que tienen esas personas. En el plano personal y sentimental nos echamos la culpa porque alguien no se enamore de nosotros o que una pareja nos deje y tratamos cada vez más de cambiar sus sentimientos sin lograrlo. Muchas veces rogamos porque nos quieran o acepten. Voy a citar las palabras de una gran amiga cuando ve a alguien suplicando o rogando que lo amen: El amor solo se da o se recibe, no se suplica.

En el otro lado de la moneda muchas veces no queremos aceptar responsabilidad por acciones y situaciones de las que somos 100% responsables. Decimos yo hice esto o aquello siguiendo los concejos de mis amigos, padres, etc., y decimos que es culpa de ellos porque nos influenciaron cuando realmente es culpa de nosotros porque la decisión de hacerlo o no, es nuestra.

Si alguien te agrede, grita, maltrata, etc., respondemos de la misma manera y le echamos la culpa al otro por haber empezado la situación. Esto es un paradigma equivocado, por ejemplo si alguien te grita: primero es por alguna reacción ante tu comportamiento que no concuerdas con las reglas con esa persona vive o porque está molesto por otra situación, pero nosotros podemos escoger pedirle que no nos grite, darnos la vuelta y dejarlos gritando solos, callarnos hasta que se calmen o gritarles también. Esa acción no es responsabilidad del otro.

Ahora debemos entender que sí somos responsables de:

  1. Nuestras palabras
  2. Nuestras acciones
  3. Nuestros errores
  4. Nuestra conducta
  5. Nuestro esfuerzo
  6. Nuestras ideas
  7. Que solo libres para tomar nuestras decisiones pero esclavo de las consecuencias de las mismas.

Entender estos principios nos permitirá tener una vida más tranquila, armoniosa y en paz con nosotros mismos.



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