Un camino hacia el más grande encuentro: con nosotros mismos

Para desarrollar nuestra autoestima es necesario dedicarnos a conocernos cada vez más, para así reconocer nuestro papel en el mundo.

La característica esencial de una persona con alta autoestima es la consciencia que tiene de sí, de sus capacidades y potencialidades, y también de sus limitaciones, las que acepta para evolucionar. Como la persona se conoce, trabaja en el cuidado de su cuerpo, vigila sus hábitos para evitar los que le perjudican. Filtra sus pensamientos enfatizando los positivos, procura estar emocionalmente arriba, en la alegría y el entusiasmo, y cuando las situaciones le llevan a sentir rabia o tristeza expresa esos estados de la mejor manera, sin esconderlos neuróticamente.

Quien ha desarrollado una alta autoestima busca darse cuenta de lo que piensa, siente, dice o hace, para adecuar sus manifestaciones a una forma de vivir que le beneficie a sí mismo y a quienes le rodean, en vez de repetir lo que aprendió de niño o adolescente. Esa conciencia hace que el individuo se cuide, y no actúe hacia su autodestrucción física, mental o moral. La gratitud es norma en la vida de quien se aprecia.

Autoestima es confianza en uno mismo en las fuerzas para abordar el día a día. Esta confianza es la guía para probar posibilidades; para ver alternativas; para usar la inteligencia y seguir adelante aunque no se tengan todas las respuestas. Cuando surgen las diferencias de opinión, confiar en uno hace que las críticas se acepten y se utilicen para crecer.

Autoestima es asumir responsabilidades de los actos y las consecuencias. No buscar culpables sino soluciones. Responsabilidad es responder ante alguien, y ese alguien es uno mismo. Quien vive en este estado no deja las cosas al azar, sino que promueve los resultados deseados y acepta de la mejor forma posible lo que suceda.

La autoestima nos hace vivir de manera coherente y nos impulsa a que nuestros actos tengan sentido. Aunque la persona con alta autoestima le guste comunicarse, sus actos hablarán por él más que sus palabras. No quiere traicionarse y se esmera en combatir y vencer sus contradicciones internas.

Por todo esto y más, desarrollar la autoestima es un camino maravilloso a emprender hasta el día de nuestra muerte. Siempre podemos mejorar nuestros vínculos. ¡Adelante!



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