Un hasta luego acompañado de un gracias

Queridas amigas…

Me ha costado mucho trabajo aceptar que llegara este momento. Lo admito. Pero ha llegado.

Me resistía a aceptar que pudiese llegar una etapa de mi embarazo en que no fuese completamente dueña de mi vida, capaz de seguir haciendo exactamente lo mismo que he hecho hasta ahora, o que la evolución de esta aventura me fuese a desviar momentáneamente del cumplimiento de este compromiso que voluntariamente adquirí con vosotras de ofreceros un post semanal y más tarde quincenal.

La verdad es que yo soy así, siempre me veo capaz de todo y no comprendo que pueda perder la fuerza mientras siga viva y me pueda sentar para hacer lo que hago, como si sólo estar fuese suficiente, a fin de cuentas mi trabajo no es físicamente exigente o al menos eso me parecía antes.

Siempre he actuado así y con frecuencia he lamentado las consecuencias de haberme “pasado de la raya” y no haber parado a tiempo, me ha pasado con enfermedades que me pedían parar pero mientras me mantuviese en pie, para mi ni existían, o en períodos en los que era imperativo un descanso pero mientras abra el ojo por la mañana, ningún descanso me parecía tan importante.

Pero ha llegado el momento y esta vez, mi motivación es mucho más fuerte que yo misma y a esta no puedo hacer oídos sordos, pues se trata de mi hijo.

Ahora él me habla alto y claro, me envía un mensaje que esta vez no puedo desoír y por muy complicado que sea para mi admitir que tengo que parar, esta vez debo hacerlo.

Él requiere toda mi atención ahora que tengo encima y estoy viviendo el último tramo de esta primera fase de la maternidad, me quiere casi toda para él y yo entiendo lo que me está pidiendo. Así que sintiéndolo mucho por otra parte, le voy a hacer caso amigas, tengo que parar.

Pero sólo hasta luego, porque volveré, y no descarto en esos tiempos, sin avisar y sin compromiso temporal previo volver a aparecer de vez en cuando y contaros algo porque para mi compartir mis reflexiones, consejos y vivencias es un placer, y en realidad lo único a lo que debo renunciar es a la exigencia mental del compromiso. Pero trabajo no sólo de lo que sé, si no de lo que soy, y yo soy lo que soy, así sin poderlo (ni quererlo) evitar y esto que hago lo llevo en la sangre, así que seguiré disponible si alguien me necesita para recordar que puede ser feliz y que sabe cómo hacerlo. Por eso mi consulta sigue abierta y todas las que venís a verme periódicamente o las que aún no lo habéis hecho pero os lo estáis pensando, aquí me vais a encontrar.

Mi trabajo, la forma en que lo hago y lo que me dedico a enseñar forma parte de mi de una forma tan profunda que renunciar o aparcarlo es simplemente para mi implanteable, porque sería proponerme dejar de ser yo. Así aclaro que lo único que voy a dejar de hacer por el momento y hasta nuevo aviso es el compromiso de publicar una entrada en las fechas anunciadas. Ahora seré esporádica, casual, inesperada, vamos, que puedo aparecer por sorpresa como puedo no aparecer en un tiempito…

Pero volveré, porque lo amo, amo lo que hago –que aún seguiré haciéndolo- y compartirlo con vosotras –que lo haré pero de otra forma y con otra frecuencia-, y volveré aún no se cuando, a mi compromiso, para que sepáis exactamente cuando encontrarme y reitero que esta aleatoriedad es sólo temporal hasta que consiga entender mis nuevos tiempos, hasta que aprenda a compaginar mi vida actual con un nuevo miembro de la familia. Y os iré contando de vez en cuando para que sepáis por donde van las cosas, para que conozcáis a mi hijo y para que sepáis de mí…

Espero y estoy segura de que lo entendéis y de que me acompañaréis como habéis hecho hasta ahora en esta parte del camino, aunque mis fechas no sean fijas… y yo, sabré agradecéroslo.

Antes de irme quiero dejar un GRACIAS muy especial a todas mis ángeles de la guarda, porque estáis haciendo que este camino sea aún más especial con vuestra ayuda y cuidados..

Gracias a mis padres, ¿cómo no?, y no hace falta explicar mucho porqué, por estar y ser y todo lo que conlleva, ¿qué haría yo sin vosotros? A mis suegros y cuñados porque el cariño, apoyo y sensibilidad con el que me tratáis me hace sentir una más de vuestra familia y ¡eso es la felicidad completa¡. A Pepi, a la abuela, tías y primas, que sois lo más de lo más…

A mis hermanos y cuñadas, especialmente a Isa que me ha llenado de amor y cositas útiles, mi hijo llevará cosas de los tuyos y ¡eso me hace una ilusión especial¡

A Fabiola A. porque tus manos hacen pequeños milagros que me harán sonreír a diario…

A Georgina S., porque tu ayuda es siempre increíble e impagable. A Yael M., porque lo tuyo ha sido y sigue siendo increíble, eres un ángel por fuera y por dentro. A Carolina F., Judith S., Frida P., Justine S., Emma R., Ana Marisa, y Raquel R. por donarme ropita para panzas gordas, cunas, capazos y amor. Este niño llegará al mundo entre generosidad y cariño, y no se me ocurre una forma mejor.

Ah y a Polo y Pera, sois especiales y mi casa más bonita, ¡gracias a ambos!

A Helena L. y Toña C. porque os amo y estáis siempre conmigo… Sois mi familia aquí y lo sabéis…

Y por último a ti, Marco, porque si llego a saber que serías el compañero, amigo, pareja y futuro padre perfecto, ¡lo habría hecho antes! GRACIAS por cuidarme como lo haces y por compartir exactamente el mismo amor, ganas, ilusión y felicidad que siento yo en esta aventura¡¡ GRACIAS por demostrarme una vez más que somos un gran equipo. ¡TE QUIERO!

Y OS QUIERO a todas… Mi vida es mejor porque estáis en ella….

Un besazo enorme de esta familia que os piensa siempre

VOLVERÉ…



Deja tus comentarios aquí: