Un momento de debilidad y de crecimiento

A veces, me dejo llevar por algún pensamiento frustrante por proyectos no concretados, por experiencias no vividas, por situaciones aceptadas que no debieron ser. Entonces me pasa la película de mi vida y reconsidero todo y recuerdo cuánto sé que es relevante y constructivo y aplico alguna de las herramientas que dispongo. Lo importante es aceptarme humana, con limitaciones, con altos y bajos, con emociones que a veces me sabotean, enfocarme en el presente, perdonarme, y continuar.

Mis maestros en la vida son personas que con su ejemplo positivo o negativo, me movilizan y me recuerdan lo que tengo que aprender y el plan de vida que he traído y que es como el argumento de mi propia obra de teatro. Esto está relacionado con el concepto de éxito, de vida exitosa. En los últimos tiempos, he tenido dos profesores que me han presentado diferentes ejemplos de esto.

Uno, con su palabra y su ejemplo, me ha movilizado e impulsado fuera de mi zona de confort, me ha recordado disfrutar y dejarme fluir aceptando todo desafío con la mejor disposición. En el otro extremo, otra persona hablando sobre su vida, su carrera, sus viajes, su familia, su éxito profesional y económico. Como emigrante reinventándose en un tercer país, su relato me movilizó y me llenó de incertidumbre, de duda, de temor, y hasta me hizo sentir limitada. Como todos sabemos, estas personas son maestros, ya que nos hacen trabajar internamente y siempre salimos airosos, más fuertes, más claros, y hasta con objetivos nuevos y un análisis retrospectivo más justo hacia nosotros.

No existen modelos, no hay dos personas con retos y programas de vida iguales, no son válidas las comparaciones, no disponemos de los mismos medios para lograr metas. No hay un concepto de éxito universal. ¿Qué es el éxito? Para unos, está ligado fundamentalmente al brillo social y al bienestar económico; para otros, tener familia, ingresos que le permitan lograr sus aspiraciones, sentirse bien con lo que es y lo logrado … Cada quien pondrá aquí su particular definición al respecto.

Mirando hacia atrás, me he reubicado, me he sentido agradecida por el esfuerzo que he hecho en este camino personal y único, enderecé mi espalda, sonreí, acepté las dificultades que se me están presentando con la seguridad que sabré solventarlas. Me corté el pelo (las mujeres sabemos qué significa). Agradecí, y agradezco la oportunidad de continuar hacia adelante con estas ganas de vivir que tengo y con muchos proyectos y planes en mi agenda. En mi debilidad está mi fortaleza. Te invito a quererte y aceptarte.

En este video que te comparto, podrás disfrutar a Serrat y amigos entonando ¨Himno a la Alegría¨.



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