Un paso atrás no es retroceder

La vida no es solamente un ir hacia adelante. Muchas veces te encuentras dando pasos hacia atrás, recorriendo caminos ya recorridos y embarrándote de experiencias del tipo «ups, esto ya lo conozco».  Por más que te quejes, despotriques y hagas berrinches, hay cosas que se repiten. Me pasa a mí, a ti y también le pasa al resto de la población mundial.

Lo importante es verlo, ese es el primer paso. No hacer como que no pasa nada.

Considero que el concepto de tener un pensamiento positivo, y mirar siempre hacia adelante está bien pero solo para ciertos casos, hay que saber diferenciar. Si llevamos diez años en una rueda de hámster sin ver la luz, sin encontrar una ansiada solución, de muy poco te va a servir ponerte cartelitos por toda la casa que digan “soy una campeona”, cuando por dentro sientes todo lo contrario y hasta un tanto ridícula.

Lo mismo ocurre con el enfocarse siempre hacia adelante porque el mirar hacia atrás o hacia los lados está estigmatizado. Pero pretender que una persona mire todo el tiempo hacia el futuro es coartarle la libertad de vivir, es ponerle anteojeras como a un pobre caballito, es como sacar un látigo y obligarle a marcar el paso.

Porque el pasado es parte de la vida, y porque el presente es lo que te hace sentir vivo.

Si no integramos las experiencias anteriores, sean buenas, malas o traumáticas, si no hacemos que se transformen en combustible para la conciencia, de nada sirve seguir avanzando y mucho menos a ciegas. Y la única manera de integrarlas es enfrentándose a ellas, es decir “ok, esto es lo que hay, vamos a ver cómo lo transformamos”.

No es tarea fácil, muchas veces será como pelear con un león, pero es la única manera en que los sentimientos, pensamientos y percepciones que tengas acerca de lo vivido no queden encriptados en un lugar inconsciente, escondidos y dispuestos a salir en el momento menos oportuno para  no dejarte ser aquello que quieres ser

Dar un paso hacia atrás no siempre es retroceder 

En el curso natural de la existencia, muchas veces retroceder unos pasos es sano,  porque apartarse del camino te permitirá ver las cosas con mayor claridad. No es perder el tiempo ni quedarse atrás gratuitamente, es tomarse tiempo para meditar, porque la parte fundamental de todo plan es la reflexión.

Puede ocurrirte que te encuentres haciendo algo que ya no querías volver hacer, que sientas que has vuelto hacia atrás; que después de haber dado una serie de pasos exitosos, de repente te veas nuevamente en la posición de salida.

Creo que fue Byron Katie, quien dijo en una entrevista que, si en algún momento su negocio se derrumbaba, ella volvería a trabajar limpiando casas, porque sabría que sería algo momentáneo, porque sabía que esa situación  no duraría para siempre.

Cuando una persona ya conoce el camino puede volver a andarlo las veces que quiera, y aunque haya dado un paso hacia atrás, esta es solo una manera de tomar impulso para una nueva salida y no quiere decir que estés destinada a quedarte en ese punto, si realmente DECIDES que es algo momentáneo, entonces lo será.

Puntos a tener en cuenta

  • Ponte una fecha límite: Saber que esta situación no durará para siempre te causará un alivio enorme y te permitirá disfrutar del proceso. Haz todo lo posible por no acomodarte, mientras tengas en claro que es por un bien mayor no estarás repitiendo patrones.
  • Haz todo lo posible por acumular experiencia: Puedes adquirir sabiduría y aprender hasta de las cosas que menos significantes parezcan, utiliza este periodo como un laboratorio de pruebas de ensayo y error.
  • Reúne las herramientas necesarias: Durante ese tiempo ten presente que tu misión es momentánea, recuerda que estás allí para obtener algo, tal vez sea dinero para tu proyecto o tiempo para reflexionar, no descuides esa meta.

Ninguna situación que tú no decidas será para siempre, utiliza ese tiempo para ti, para observar lo que has logrado, los que estás adquiriendo y lo que vas a ser.



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