Un plan antiestrés

Se siente estrés cuando se está sometido o expuesto a demandas que son excesivas, que no son de agrado y en contra de la voluntad. Los síntomas se manifiestan en el sistema nervioso (insomnio, nerviosismo), muscular (tensión, dolores), digestivo (dolores, mala digestión), cardiovascular (hipertensión). A nivel mental comienzas a vivir con miedo, mal humor y rabia. La mente y el cuerpo se afectan mutuamente. Hay que tomar en cuenta que cuando hay estrés, nuestra mente se desvincula del momento presente. Ejemplo: si te estresa el trabajo, aunque salgas de ahí, sigue estresándote si mantienes la situación en tu mente. Cualquier situación que te estrese, si la mantienes en forma continua en tu mente, te seguirá afectando, por eso es importante vivir desde la conciencia plena para conectar con el presente. Esto se hace: asumiendo la situación que genera el estrés y aceptándola. Es importante asumir que las emociones que producen el estrés contaminan tus pensamientos, hay que buscar la forma de expresarlas. Recuerda: las emociones te dan información de ti mismo, el reconocerlas y aceptarlas te ayudará a responder conscientemente a ellas.

El plan que sugiero consiste en:

  1. Hacerte consciente de las situaciones que te generan estrés. Así podrás manejarlas cuando se te presenten porque tendrás asumidas cuales son. Cuando comiences a vivir esas situaciones de estrés, pregúntate: ¿son más importantes esas situaciones que mi salud y bienestar?
  2. Conéctate con tu momento presente. Ten conciencia plena de las actividades que realizas. Tener conciencia plena es usar todos los sentidos en la experiencia que estás teniendo. Ejemplo: si estás caminando, disfruta de tu caminata, del lugar y de lo que vas sintiendo. Si vas al cine: disfruta de la película, escucha los diálogos, mira las escenas. Si estás en el trabajo: concéntrate en cada actividad, haz que tu mente se concentre en el momento.
  3. Intenta crear momentos agradables en tu presente cuantas veces puedas en el día. Escucha música agradable y a tu gusto, mira programas agradables, lee un buen libro, entre otros.
  4. Haz ejercicios de respiración por lo menos 10 minutos al día. Cuando comiences a vivir una situación de estrés conéctate con tu respiración. Respira profundamente poniendo atención en ese momento a lo que vas sintiendo, hazlo hasta que te sientas relajado.
  5. Practica 15 minutos de meditación conectándote a través de tu respiración y con la práctica del silencio.
  6. Haz caminatas de 30 minutos, presta atención a tus pasos, la temperatura.
  7. Haz ejercicios donde puedas liberar tensiones, practica yoga, pilates, para equilibrarte.
  8. plan-antiestresEn cuanto al manejo de tus emociones, te sugiero dentro del plan: que pienses en aquellos aspectos que te gustaría cambiar y reflexiona sobre cómo podrías hacerlo. Intenta responder a las situaciones en lugar de reaccionar ante ellas. Describe la situación o comportamiento que te gustaría mejorar. Piensa en alguna estrategia que puedas usar para responder en la situación que te estrese. Comparte esa estrategia con alguien cercano que te ayude a recordarla. Asume el compromiso de usar esa nueva estrategia que te dará bienestar.
  9. Observa los cambios que vayan surgiendo con la nueva estrategia y felicítate por ello.
  10. Cuando estés viviendo una situación de estrés, acostúmbrate a ser observador, en lugar de sentirte dentro de ella.
  11. Asume actitudes beneficiosas: compromiso contigo mismo, ve la oportunidad de mejorar. Considera estas situaciones como parte de tu crecimiento personal. Cultiva las relaciones personales compartiendo más con tus seres queridos. Es recomendable alguna práctica espiritual que nutra tu ser interior.
  12. Establece una relación positiva contigo mismo de aceptación, apertura y paciencia.
  13. Asume la realidad como es. Reconoce lo que puedes manejar y lo que no y aprende a soltar lo que te afecta.
  14. Confía en ti, en que podrás manejar las situaciones que se te presenten y contarás con la fortaleza para lograrlo.

Haz lo mejor que puedas, es parte de tu crecimiento. Disfruta de hacer lo mejor por ti para sentirte bien, estar sano y aprovechar la vida y todas sus experiencias. No te fijes tanto en las dificultades en tu vida. Aprende a quedarte con las cosas buenas que te suceden. No tienes que ser perfecto, disfruta de tu trayecto. Encontrarnos con la esencia de lo humano es conectarnos simplemente con nuestra alma. Tómate un momento para ti, respira profundamente y di internamente ¡ESTOY VIVO! Es sorprendente el milagro de nuestra existencia, un milagro que dejamos pasar cuando nos desconectamos de nosotros mismos. Disfruta el milagro de estar vivo.



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