Una alimentación saludable no es solo un tema de mujeres

El tener una alimentación saludable significa elegir un alimento de todos los grupos, que aporten todos los nutrientes esenciales y energía a cada persona. Es decir, no es un tema que involucre solamente a las mujeres, sino a los dos géneros en todos los grupos de edad.

Entonces, ¿por qué preocuparnos por tener una alimentación saludable?

Se ha demostrado que tener un equilibrio en tu alimentación previene enfermedades como la hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, osteoporosis, entre otras. Incluso, si tienes el factor genético de padecer la enfermedad, se puede evitar.

¿Cómo iniciar o mantener tu alimentación saludable por un tiempo indefinido?

  1. El primero y más importante, no pensar que estás a dieta, ya que para muchos esta palabra es sinónimo de sacrificios, lechuga y agua y sufrimiento, y es todo lo contrario. Comenzar poco a poco a incorporar estos hábitos a tu vida, ya que un comportamiento que vas repitiendo continuamente se vuelve automático o en un hábito normal después de mínimo 21 días.
  2. Los objetivos planteados deben ser reales y medibles en tiempo, es decir, plantearse metas semanales como incorporar frutas o nuevos alimentos a tu dieta y no solo ver el número de la balanza. Cuando se está en régimen de pérdida de peso, lo máximo que se pierde por semana es 0.5-1 kg, si se pierde más de esta cantidad por semana es debido a la acumulación de líquidos o la pérdida de masa muscular (algo que no es saludable).
  3. Dormir, algo tan sencillo y fácil como descansar 6-8 horas diarias. Esto es debido a que mientras conciliamos el sueño durante la noche se liberan hormonas que ayudan a la quema de grasa corporal.
  4. Tomar suficiente agua según tus necesidades te ayuda a desinflamar y energizar el cuerpo, ya que está compuesto en mayor proporción de agua. Incluir al menos cinco raciones entre frutas y vegetales, además de ayudar a desintoxicar, aportan fibra que es ideal para la saciedad; vitaminas y minerales que tienen la función de antioxidantes postergando el envejecimiento.
  5. Comer varias veces al día. Esto dependerá de muchos factores, sin embargo, esta recomendación parte de acostumbrar al cuerpo a horarios de comida y no a los ayunos prologados que traen como consecuencia un desnivel de la insulina ocasionando ansiedad y a largo plazo enfermedades como resistencia a la insulina.
  6. Comer de todos los grupos de alimentos: carbohidratos complejos, proteínas magras, grasas saludables, frutas y vegetales, sin tenerle miedo a ninguno, solo midiendo adecuadamente las raciones según tus necesidades.
  7. Incorporar actividad física, no importa los gustos, lo importante es mantener en movimiento el cuerpo. La recomendación es de 30 minutos al día.

Recuerda que lo tú comes afecta todo, tu salud, tus relaciones y tu espiritualidad. Lo importante es no obsesionarse e incorporar los hábitos como algo normal para tu vida y obtener salud a largo plazo.



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