Una atracción interna hacia la conexión

Nuestro mundo es redondo no solo porque la tierra es redonda, sino porque todas las conexiones se tornan redondas ante nuestros ojos. Todos estamos conectados, incluso si esto  ocurre en contra de nuestra voluntad.

Cuando descubrimos la conexión interna entre nosotros, también la realizamos en el exterior al construir diferentes instrumentos para que nos ayuden a comunicarnos: ¿necesitaba un teléfono móvil una persona que vivió hace tres siglos?, en realidad no, ¿para qué?

Pero el contacto físico directo, se vuelve gradualmente un contacto emocional, y las personas inventaron el transporte, los carros, trenes, aeroplanos, conexiones de radio, etc. En general, hace cincuenta años no había necesidad de cables de comunicación global que conectaran al mundo entero, pero ahora ni siquiera podemos imaginar cómo podríamos arreglárnosla sin ellos.

Durante los últimos quince años el Internet ha rodeado al mundo entero y se ha vuelto parte de la vida de todas las personas, ¿por qué? Porque el hombre ha sentido una necesidad interna por éste y ha desarrollado la tecnología correcta.

Al mismo tiempo, la conexión  global está acompañada por un fenómeno negativo. Nosotros estamos conectados mediante deseos  por  los que  cada uno quiere dominar a los demás, disfrutar a expensas de ellos, y usarlos.

Estamos en un estado de transición, en un estado intermedio, y a pesar de las amenazas, tenemos necesidad de una conexión absoluta. Queremos ver y escuchar a todos a pesar de las diferencias de idioma, de las diferencias culturales,  queremos entender y sentir tanto como sea posible.

Estamos en una transición muy aguda y la paz del mundo depende en realidad de cada uno. Los hackers, por ejemplo, pueden alterar muchas funciones esenciales a control remoto y romper la protección electrónica de tanques de almacenaje de gas o del sistema eléctrico. En otras palabras, un experto puede producir un gran desastre solo al usar sus diez dedos desde algún distante rincón del mundo.

Esto significa que mientras no cambiemos, la conexión entre nosotros es muy peligrosa para la paz en el mundo, dado que está relacionada con muchas áreas diferentes y especialmente con aquellos que producen armas y comercian con ellas. Esas personas solo esperan que surja un conflicto en algún lugar del mundo.

Pero por otra parte, el peligro que se causó por medio de los fenómenos globales es lo que trae una oportunidad para la corrección, dado que no tendremos opción; no seremos capaces de seguir viviendo bajo esta terrible y constante amenaza.

Por el momento, ni siquiera entendemos cómo podemos llegar a una solución. Detrás de la conexión bipolar existe una amarga verdad de acuerdo a la cual todos tratan de obtener ganancias a expensas de otros. En realidad no hay hacia dónde dirigirse. No hay organización o institución que represente a la humanidad con respecto a las cuestiones clave de nuestro tiempo.

El bienestar del mundo y el bienestar del individuo son lo mismo. La condición esencial de nuestro tiempo es reconocer finalmente la necesidad de la conexión, de la paz, de los acuerdos, y del amor entre nosotros. Sin amor no podemos sobrevivir.

De una manera u otra, lo individual y lo general avanzan el día de hoy por el mismo camino, por el camino del reconocimiento del mal que eventualmente nos empuja a tomar la decisión de que tenemos que cambiar nuestro estilo de vida y adoptar un nuevo software. Entonces finalmente nos embarcaremos en un nuevo camino.

 



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