Una foto familiar por separado

Eres un maravilloso padre o madre que se volvió a casar. Cada 15 días, cuentas los minutos para que tus hijos lleguen a la planta baja de su edificio donde con el corazón abierto los estás esperando para que pasen contigo ese corto fin de semana que tanto marcas en el calendario. Tu nueva pareja comprende la situación y te apoya para que el fin de semana de reencuentro sea lo mejor posible.

Llega el día de un evento familiar, una graduación, una premiación o una primera comunión. Si la relación anterior cerró adecuadamente, estar juntos aunque no revueltos, puede ser algo tan natural que todo fluya en armonía. Pero si no es así, la invitación es casi obligada, porque eres el padre o la madre según sea el caso y tienes que estar allí pues, por el bien y la salud mental de los hijos.

En situaciones en las que el cierre de una relación con hijos acabó mal, una foto familiar puede ser tan traumática como una llamada telefónica.

Estás en el auditorio del colegio y es el momento  de la foto familiar, pero ves a la madre de tus hijos buscar a su pareja actual y a los niños de tus ojos posar con alguien que no eres tú. Por supuesto que a menos que seas de hierro o te hayas trabajado lo suficiente lo que habrá será un movimiento de tristeza porque, “son tus hijos” y  he allí una violación a los órdenes del Amor.

El respeto por quien llegó primero es algo que hace que las relaciones posteriores sean más sanas. Cada quien ocupará el lugar que le corresponde. Porque aunque tengas mucho que sanar con tu primera pareja no quiere decir que la vas a excluir del sistema que alguna vez formaron. Quitar al padre de tus hijos o a la madre de una fotografía no implica que eso sea así en los órdenes de tu sistema. Siempre será el padre de tus hijos y aunque aparentemente controles algunas cosas de este mundo material, hay legados genéticos, universales que tú no puedes controlar.

El tema es que este sencillo acto, revela lo que una persona intenta hacer también en el plano emocional. Y ante eso hay que poner límites con respeto.

Si estás ante una situación como la que describo, respira. Aunque sientas tristeza, respira. Cada cosa tiene su tiempo. El sol no sale de noche sale cuando le toca. A tus hijos le está tocando así, hay cosas que no se pueden imponer ni obligar y desafortunadamente quienes a la larga sufren los embates de no ocupar los lugares que corresponden en un sistema, son los hijos. Si ves que tu primera pareja aún tiene resentimientos que la hacen actuar de este modo, revisa cuanto de rabia aún estás cargando tú. Trabájalo tú y brinda paz a tus hijos a quienes estoy más que segura les duele esa foto rota más que a ti.

Proyecta Amor, integra y acepta que las cosas han cambiado pero que tu Amor por tus hijos no varía. Ve, abrázales y hazte tú una foto con ellos. 

No cometas el error  en tu energía de excluir  a su padre o a su madre del sistema. No reproduzcas ese proceder. Tarde o temprano tus hijos tendrán la madurez para entender por sí mismos.



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