Una sonrisa para un héroe real

En el deporte, hay muchas historias que ocurren en la cancha, en el terreno, en la pista. Historias de grandeza, de fortaleza, de superación, de trabajo y perseverancia. Pero más allá de las líneas que limitan esta “zona de juego”, en las gradas, en los camerinos, en el día a día de los protagonistas, suceden otro montón de historias que nos recuerdan que detrás de cada récord, de cada punto, cada victoria, hay seres humanos capaces de mover los mejores sentimientos.

Este es el caso de Greivis Vásquez, el tercer venezolano en ser parte de la NBA. Durante su estadía en el llamado “mejor baloncesto del mundo”, Greivis ha estado mejorando su actuación en la cancha, pero también ha aprovechado esta exposición para participar en campañas, hacer trabajos comunitarios y acciones que le dejan una sonrisa a más de uno. Esto último fue, precisamente, lo que sucedió este fin de semana, cuando invitó al cómico Andre Arruda al partido entre Raptors y el Jazz de Utah, en el Air Canadá Centre de Toronto.

Arruda sufre el síndrome de Monquio, una alteración genética con distintas consecuencias en el desarrollo del cuerpo, y caracterizada en muchos casos por el enanismo. El cómico protagonizó un video que se convirtió viral en las redes sociales: en pocos minutos, decenas de personas se burlaban de su condición mientras recorría las calles en una silla de ruedas, especialmente diseñada para él.

Greivis no dudó en contactarlo luego de conmoverse por esta situación. El basquetero caraqueño lo invitó a la “casa” de los Raptors para que los acompañara desde las gradas, compartió y se tomó fotos antes y después del partido que también fueron publicadas. “Gran juego esta noche, aún mejor por este visitante tan especial. Eres un gran héroe. Gracias por venir”, escribió el jugador en una foto con Arruda, también conocido como @antigiant. Algunos medios locales se comunicaron con el representante de Vásquez, quien agregó que nuestro NBA solo había “querido poner una sonrisa en la cara de Arruda». ¡Y lo consiguió!

¿Qué has hecho hoy para hacer más amable al mundo? ¿Has tomado un poco de tu tiempo para ayudar a alguien que lo necesitaba? ¿Cuántos prejuicios has roto y has actuado guiado por tu alma? ¿Te has detenido un momento para disfrutar de este nuevo día, sin presiones, sin estrés, sin preocupaciones?

Sabemos que la vida se compone de detalles, muchas veces imperceptibles, pero que nos pueden cambiar la perspectiva, por no decir la vida. ¿Por qué no regalarle un momento especial a alguien: un paseo, un consejo, unas palabras de ánimo? Nos enfocamos en las grandes cosas, en lo material, y olvidamos lo sublime. Somos egoístas, pensando solo en nuestra felicidad, cuando poder hacer sonreír a otro también nos alimenta el espíritu y nos hace sentir felices. Se nos olvida que con nuestros actos somos capaces de inspirar a otros. ¿Por qué no hacerlo con cosas maravillosas?



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