Una tormenta en un vaso de agua

Hay quienes aseguran que la vida se disfruta o se sufre, según el cristal con que la miremos.

Diariamente estamos expuestos a incomodidades, dificultades y problemas, sin embargo, la realidad es que podemos escoger cómo asumir cada situación complicada que padecemos.

Incluso, podemos asegurar que nuestra actitud ante cualquier situación es crucial para salir de ella airosamente sin importar el tamaño que tenga.

En lugar de hacer una tormenta en un vaso de agua cuando terminamos una relación, perdemos el vuelo de conexión o simplemente nos quedamos atascados en el tráfico y llegaremos tarde a una reunión importante, démosle la vuelta, veámoslo de otra manera, saquémosle el lado positivo; toda situación por más dura que sea lo tiene.

Entonces, cuando una relación termina, pues en realidad es el principio de otra historia, representa la oportunidad para conocer nuevas personas o conocerte a ti mismo. Cuando sientes que acabas de hacer el ridículo más grande de tu vida, no es problema, porque puede ser una gran anécdota para contar en una fiesta. Cuando tu roomie hace fiesta todos los viernes y tú solo quieres dormir, mejor, únete un rato; hacer amigos y divertirse no le hace daño a nadie.

¿Lo ves? Siempre hay maneras de hacer que el universo confabule a nuestro favor y pasarla bien y disfrutar a pesar de la situación.

Dejar fluir la situación es la forma ideal, no solo para encontrar felicidad, sino también para disfrutar a plenitud cada instante contigo y con los demás.

Aprovecha cada situación para salir fortalecido, aprende de cada momento y nutre tu vida, eso hará que cultives un carácter flexible y encontrar armonía en cada instante, irás por la vida regalando optimismo y siempre en gratitud.

 

 

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