Una ventana al 2020

Una ventana al 2020

Como gerente, líder o coach, a menudo tengo la tarea de trabajar de la mano con los colaboradores, ayudar a los clientes o hacer más eficiente la empresa. Trabajar con personas maravillosas es lo mejor que un líder puede hacer, y guiarlos a través de nuevas ideas y aventuras empresariales se convierte en algo verdaderamente apasionante. Hoy tendemos a trabajar mejor con personas de alto rendimiento y equipos altamente motivados —como los he llamado desde hace ya un tiempo—, y si lo hacemos de una manera óptima, el resultado siempre va a ser algo excepcional. Por ello ahora, iniciando un nuevo año, debemos hacernos algunas preguntas: ¿hacia a dónde nos dirigimos?, ¿cuáles deben ser nuestros próximos pasos?, o ¿en qué nos debemos enfocar?

Al iniciar el 2020 quiero en estas cortas líneas sugerir algunas ideas que nos permitan identificar esas áreas de mejoras o esas oportunidades que vamos a tener frente a nosotros. Lo he llamado una ventana al 2020. Les voy a dar siete ideas que creo que nos pueden ayudar enormemente a lograrlo. Por supuesto, los invito a agregarle sus propias ideas e iniciativas, y así podemos hacer de esta una lista siempre creciente.

Lo primero es determinar nuestras metas para el año. No de esas que abandonamos en enero o febrero, sino de las que decidimos llevar hasta fin de año. Bien sea leer, estudiar, mejorar la comunicación son metas que primero deben ser personales y después profesionales; pero luego debemos trabajar en las metas que nos permitan generar un impacto positivo en la empresa y en quienes nos rodean. Aquí ya hablamos de procedimientos, de métodos, de estrategias y de los grandes planes en los que debemos trabajar, y en donde podamos también establecer objetivos más específicos y accionables. En segundo lugar, hacer una lista de palabras y frases positivas, palabras que nos identifiquen a nosotros en lo personal y en lo profesional. Y luego hacer otro juego de palabras que identifiquen a la empresa y en especial a la marca para la cual trabajamos. Esa lista debe ir aumentando a lo largo del año.

En tercer lugar, rodearse de personas inteligentes, que conversen muy bien y en quienes confiemos. Ellos se deben convertir en nuestros asesores, no para quitarles mucho tiempo, sino para conversar sobre temas importantes. Lo ideal sería tener una o varias conversaciones individuales con cada persona a lo largo del año, y preguntarles qué creen ellos que podemos cambiar y mejorar. En cuarto lugar, debemos ser y mantenernos positivos, lo que nos permite predecir cosas buenas en el horizonte y para nuestro futuro. De allí que podamos siempre ver la posibilidad de tener un crecimiento continuo, en lo personal y en lo profesional.

En quinto lugar, debemos invertir en nosotros. Siempre escuchamos de empresas que invirtieron en mejoras de tecnología, en crecimiento o expansión. Hoy debemos hacer lo mismo con cada uno de nosotros. Hablar de mejoramiento o de superación personal proviene del deseo de las personas de tener éxito en la vida. Es cierto que el desarrollo personal continuo nos dará éxito en su vida personal y profesional, siempre y cuando sigamos adelante con las metas y objetivos planteados. Y además de incluir intenciones que quizás incluimos todos los años (bajar de peso, hacer ejercicio) debemos convencernos de que para ser efectivos debemos estar bien de una manera integral, y eso incluye lo físico, lo mental, lo emocional y lo espiritual.

En sexto lugar es necesario seguir desarrollando resiliencia. Ya sabemos que debemos ser resistentes para hacer frente a la adversidad y adaptarnos cuando una situación no sale como esperamos. Ser resilientes es crecer frente a las adversidades. Tener resistencia es la diferencia entre sentirse impotente y ser capaz de enfrentar los problemas con confianza y valentía. Pero también debemos ser flexibles y antifrágiles (de este término nos ocuparemos más adelante en el año). Y en último lugar, ser proactivos. Las cosas saldrán diferentes si somos proactivos en vez de reactivos. Ser proactivo te llevará uno o varios pasos por delante de tu competencia, te permitirá ver las cosas bajo una óptica diferente y en muchos casos te dará más estabilidad, ya que enfrentarás un desafío para el que estabas bien preparado. Es más fácil permanecer relativamente tranquilo si somos proactivos, ya que casi siempre sentiremos que tenemos el control de la situación.

Estas son tan solo algunas ideas de lo que puedes hacer en este 2020. Es una mirada hacia adelante, hacia el futuro. Es una posibilidad de ser mejores y de hacer las cosas mejor. Es creer en nuestra misión y visión, pero por encima de todo, definir nuestro verdadero propósito en la vida. Sam Horn, CEO de Intrigue Agency, dijo que “la vida es una ventana de oportunidad”.

Hagamos que esa ventana al 2020 nos permita ver más hacia adelante, ser proactivos y efectivos y, sobre todo, ser lo suficientemente antifrágiles para ver y descubrir esas oportunidades que se nos van a presentar en el camino. Si lo hacemos bien, alcanzaremos nuestros objetivos de desarrollo y crecimiento tanto en lo personal como en lo profesional y así, poder seguir siempre hacia adelante logrando un gran progreso, midiendo nuestro éxito y alcanzando el nivel de excelencia que siempre debemos perseguir. ¡Por un exitoso 2020!

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay



Deja tus comentarios aquí: