Una vida balanceada, ¿mito o realidad?

Si eres una de esas personas muy ocupadas, que siempre está haciendo al menos tres cosas a la vez y nunca tiene tiempo, probablemente pensarás que el balance de vida es solo un mito, que no es posible lograr el equilibrio perfecto entre todos tus roles y responsabilidades, o entre las personas en tu vida y tu propia vida. Si oyes a alguien hablando de este tipo de equilibrio como si fuera posible, no le prestas atención porque simplemente no tienes tiempo para ese tipo de discusiones filosóficas y rápidamente  vuelves a las tres cosas que estabas haciendo al mismo tiempo. Pero todo esto lo único que hace es empeorar la situación, ya que probablemente traiga a tu cabeza la larga lista de tareas por hacer desde hace quién sabe cuánto tiempo.

Y ya que estás distraído, te sumerges en la fantasía que es tener un clon. Si solo fueras tan afortunado. Comienzas a imaginarte lo que harías con tanto tiempo en tus manos, para darte cuenta segundos después, que igualmente, llenarías el tiempo con más tareas para ti y para tu clon.

¿Te suena familiar? Pues ahora que tengo tu atención, déjame decirte que aunque he pasado por eso, sigo creyendo que el balance de vida es posible, porque no se trata de un equilibrio perfecto entre todas las áreas de tu vida, o entre todas las tareas y responsabilidades. Para mí, el balance de vida se trata de prioridades, enfoque y logros.

El balance ocurre cuando ponemos nuestro tiempo, atención y esfuerzo en lo realmente importante para nosotros, en lo que realmente queremos en cada momento, con la convicción de que trabajaremos en todas las cosas que escogimos dejar de lado en otro momento, y que las que no podemos dejar de lado, podemos delegarlas a otros para asegurarnos de que estén hechas. De esta manera, puedes encontrar ese sentimiento de logro y paz que podemos sentir cuando nuestra vida esta balanceada. Para convertir el mito en realidad, comienza a pensar en un equilibrio dinámico en vez de perfecto.

Estoy de acuerdo contigo, esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Hasta que comprendemos que este es un proceso individual, que consiste en tomar tu vida y tu tiempo en tus manos, porque solo tu sabes cuáles son tus prioridades, qué es lo realmente importante para ti y donde quieres poner tu tiempo, atención y esfuerzo.

Aquí te dejo unas sugerencias para comenzar a trabajar en ese balance de vida:

  1. Planifica estratégicamente. Comienza por entender quién eres y qué quieres, cuáles son tus prioridades, establece grandes metas en tu vida y decide qué es lo más importante para ti en este momento. A partir de allí, decide lo que necesitas hacer para lograr tus metas en el próximo año, en cada mes, en cada semana y en cada día. Esto te permitirá enfocarte en cada tarea por separado, porque sabes que todas las demás tendrán un tiempo y un espacio para ser llevadas a cabo. Es muy importante que pienses en el por qué de cada una de tus metas y tus acciones, tus razones verdaderas para hacer lo que haces es lo que hará la diferencia entre hacerlo o dejarlo para después.
  2. Enfócate en una tarea a la vez. Sí, saca de tu vocabulario la palabra “multitasking”. Solo cuando puedes poner todo tu tiempo, atención y esfuerzo en algo, sin dividirlo, darás lo mejor de ti para lograrlo, y seguramente serás mucho más eficiente, lo que significa, mejor calidad en menos tiempo.
  3. Deja de un lado el síndrome de súper hombre o súper mujer, el control y la culpa. Estoy segura que eres maravillosa y puedes lograr cosas espectaculares, pero no tienes que hacerlo todo tú sola. Por algo vivimos en una sociedad y tenemos una red de apoyo de familiares, amigos, comunidad, escuelas, vecinos, etc. El balance de vida se trata de tenerlo todo o lograrlo todo, pero no al mismo tiempo, y definitivamente, no tú sola. Algunas cosas pueden ser hechas por otros y está bien. Probablemente esto te hará sentir culpable al principio, pero, ¿en qué te ayuda la culpa? La culpa es la emoción mas inútil del ser humano, no ayuda al que la siente ni al que es objeto de ella. La manera de reducir la culpa es asegurándonos de conseguir a la persona adecuada para cada tarea que nosotros necesitamos delegar y aprender a soltar el control. Probablemente esa persona no lo hará como nosotros lo hacemos, pero seguramente estará hecho y quizás con mejores resultados.
  4. Trátate a ti mismo con respeto y compasión. Deja de castigarte por errores cometidos y comienza a enfocarte en todo lo que has logrado hasta ahora. Donde ponemos nuestra atención, ponemos nuestra energía, así que imagina todo lo que puedes lograr si te das un respiro, confiás en tus habilidades y simplemente actuás, un paso a la vez,

Una vida balanceada no es una vida perfecta, es una vida que incluye la cantidad perfecta de todo lo que queremos. Una vida balanceada no es mas que una vida feliz, sea lo que eso signifique para cada uno de nosotros.



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