Vacaciones para padres y niños que se quedan en casa

A los padres y madres que decidimos no viajar, las vacaciones nos confrontan con un gran reto: ¿qué hacer con nuestros hijos ahora que no hay clases? Sobre todo, si como es mi caso, se trata de niños pequeños que todavía no saben distraerse a si mismos con la facilidad de los más grandes.

Y aunque salir a pasear siempre es una alternativa, hay días en que el tráfico, el clima o el presupuesto nos obliga a quedarnos en casa. Si bien la televisión o los videojuegos son una salida fácil, lo mejor será propiciar actividades que estimulen a los pequeños y que nos permitan divertirnos con ellos.

Aquí algunas opciones:

  • Hacer un castillo, casa de muñeca o submarino con cajas grandes. La sofisticación del proyecto variará de acuerdo al nivel artístico de cada quien. El mío que es bastante básico sólo me permite buscar una caja, abrirle con un cuchillo o tijera una puerta, dibujarle a cada lado unas ventanas y dejar que mi hija Alana la pinte con tempera o “Pintadedos”. Los más laboriosos pueden hacer un submarino poniendo una caja sobre otra, uniéndolas a través de una abertura circular y colocando en el tope dos tubos de cartón (para simular un periscopio). Cuando la obra esté lista dejar que sean los niños los que imaginen las situaciones. A Alana le gusta, por ejemplo, sentar en el interior a todos sus “nenés” (muñecas) y tocar la puerta diciendo “tuntún”.
  • Hacer arroz de colores. Internet está repleta con recetas de cómo teñir granos de arroz pero básicamente se necesita una taza y media de arroz, una cucharada de vinagre, unas gotas de colorante y llevar todo al horno por 10 minutos. Otra opción es dejarlos secar al sol. Luego se pueden poner en poncheras con palitas y rastrillos y dejar que el pequeño experimente. Para no malgastar arroz, se puede hacer la actividad sólo con un puñado y hacer un “dibujo” pegándolos en una hoja en blanco.
  • Pintar un mural. Forrar una pared con papel bond o periódico, darles un pincel o sus manos y dejarlos pintar libremente. Una variación es forrar una mesita infantil con papel craft. Así ellos podrán hacer todo el desastre y nosotros no estaremos preocupados de que manchen nada. En estos días, por ejemplo, entretuve a Alana por una hora, dibujando su silueta en un pliegue grande de papel. Ella se acostaba, yo la dibujaba, yo me acostaba, ella jugaba a hacer mi silueta, y así lo repetimos varias veces “invitando” incluso a participar a las muñecas.
  • Hacer pintura para el baño. Es súper fácil y los niños se divertirán un montón pintando en la bañera o en las paredes de la ducha. Sólo hace falta crema de afeitar y unas gotas de colorante vegetal.
  • Jugar a la heladería con plastilina. Esta idea propone crear “helados” usando plastilina y accesorios como vasitos de plástico, palitos de madera, lentejuelas, canutillos, cartulina y demás materiales de desecho. Podemos hacer una versión navideña y venezolana y crear “hallacas” o “pan de jamón”.

Para estas y otras ideas que facilitarán tu vida como mamá (o papá) sigue en Twitter, los viernes a las 6:30 pm, el hashtag #TandaCreativa.

 



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