Valórate más mujer

Valórate más mujer

Socialmente hay muchos condicionamientos con los cuales hemos crecido y están vencidos. Algunos de ellos asociados a los géneros. Por ejemplo, para la mujer el sacrificio o posponerse es uno de esos comportamientos negativos que creo que debe cambiar. Considero que esto ha afectado nuestro sentido de amor propio. ¿Estás de acuerdo conmigo? ¿Estas tú viviendo una situación donde esa valoración femenina está afectada? Pues este artículo puede serte de ayuda.

¿Por qué la mujer se pospone?

Uno de los roles que nos caracteriza es el de mamás. Y podríamos decir que cuando nos convertimos en madres es necesario poner las necesidades de nuestro bebé primero que las nuestras. Creo que allí se originó esa conducta de posponernos.

Sin embargo, no lo tomamos como algo que debe ocurrir durante un corto período, mientras nuestros pequeños más nos necesitan. Creo que más bien nos modelaron nuestras madres y a ellas la generación anterior. De hecho, da lo mismo si tenemos hijos o no, pues pareciera que naturalmente es fácil para nosotras posponernos y ocuparnos primero de otro.

Si bien esta forma de ser mujer ha ido cambiando con el transcurrir de los años y el pasar de las generaciones, aún quedan huellas en algunas chicas que deben trabajar en su autoestima hasta reconocer que son la personas más importantes de sus vidas.

¿Y qué del respeto?

A veces queremos que las personas nos respeten y nos quejamos de quien no nos da ese trato. Sin embargo, sé que todas las relaciones que tenemos parten y son el reflejo de la relación más importante, la que tienes contigo misma. Así que si estás en medio de una dinámica de irrespeto, tienes tarea por hacer. Comienza haciendo un trabajo personal de valoración por ti, de honestidad contigo aprendiendo, entre otras cosas, a ponerte en primer lugar en tu propia vida. Fortalecer tu autoestima irá construyendo desde tu interior una fuerza para poner límites y poder pedir ese respeto sin que signifique conflicto.

¿Insatisfecha en una relación?

Con frecuencia atiendo a mujeres que están en una relación de pareja en la cual ya no se sienten felices. Sin embargo, no rompen con ella. ¿Por qué? Pues hay varias consideraciones que puedo hacer.

Si la relación tiene algunos años, ha sido buena y hay una familia formada, ciertamente hay que asegurarse de hacer suficientes intentos para renovarla. A veces una buena relación presenta una crisis. Pero este desafío no es más que una oportunidad para llegar a un nuevo nivel de compromiso, unión o intimidad. En ese caso, es preciso que se tenga la fuerza para no conformarse. Hay que seguir negociando hasta lograr los cambios que se desean. Si estás en esta situación, es importante tener todas las conversaciones necesarias hasta llegar a acuerdos y compromisos con los que ambos se sientan bien.

Cuando lo anterior no es el caso y la relación no ha sido buena o ya está totalmente vencida, ¿qué hace que una mujer se quede? Pues a veces es ese mismo posponerse poniendo el concepto de familia por encima de su verdad. También puede ocurrir porque la mujer no se siente lo suficientemente fuerte para afrontar la vida por sí misma.

Una separación es un proceso que puede ser emocionalmente muy intenso, sin embargo, es peor permanecer es una relación en la cual sientes que cada día te marchitas un poco más. Toda tu vida puede ir perdiendo su brillo cuando tú te abandonas en una relación sintiéndote infeliz.

¡Eres la persona más importante en tu vida!

Algunas personas creen que ponerse de primera en la fila de su propia vida es egoísmo. Desde mi punto de vista y experiencia no es así, es amor propio. ¿Cómo esperamos ser valoradas si nosotras mismas no asumimos nuestra propia valía?

Cuando por alguna razón una mujer me dice que su familia es el motivo para postergarse, le digo que el mejor regalo que podemos darle a nuestros hijos es el ejemplo de que se puede ser feliz. Les afirmo que podemos ser una referencia para ellos de personas que se atrevieron a vivir una vida con sentido, aun cuando socialmente tal vez no sea lo convencional.

Así que, querida mujer, hazte un gran favor y no te rindas hasta tener esa vida que quieres. Ten la valentía de construir esa existencia de la cual te sientas orgullosa. Recuérdalo, mereces más, pero eres tú quien debe hacer los cambios. ¡Vamos!



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