¿Vas a seguir Abigaíl?

Este es un venezolanismo que se refiere a la insistencia de una persona con respecto a un tema. Para este artículo lo cambiaré a ¿Vas a seguir Ma. Cristina? (así soy consecuente con el personaje ya conocido por ustedes en “Le presentamos a la loca de la azotea”.

Como ya sabemos que me refiero a nuestra “loca”, entonces cambiemos velocidades y, con eso en mente, pongamos enfoque en ti. Sí, en ti, que estás en medio de tantas circunstancias con las que no sabes qué hacer.

Estoy seguro que piensas que todas estas circunstancias son reales, en efecto, consideras que tienes dificultades económicas, quizá no estés empleado(a) y no sabes qué “HACER” para encontrar algo con que ganar dinero. Al mismo tiempo, tienes algunos enredos en tu mente porque piensas que tu experiencia laboral NO te permitirá encontrar lo que realmente te gusta, por lo que entonces piensas que “DEBES HACER” algo. Para darte pista, te detienes a “PENSAR” en aquello que “HACE” el resto de la gente. Entretanto, el desespero crece cada vez más… Para incrementarlo, incluyes más variante tales como; ¿Cuándo consiga empleo tendrá las características que quiero? ¿Cómo será la gente con la que trabajaré, “OJALÁ” sean amables?, ¿será a tiempo completo o medio tiempo?, ¿Quién cuidará a mis hijos después de la escuela?, ¿y la comida?… Aunque suenan a preguntas sensatas, ahora colócale un tono de desespero, suenan completamente distinto, ¿no?

Un día despiertas con malestares, te arde la piel, vas al médico, después de varios exámenes no te encuentran nada. Otro día (semanas después), despiertas con otro malestar, ahora tienes el colon irritado, regresas al médico, más exámenes y no te encuentran nada. Así continúan las semanas. Nuevos malestares de salud, dando el mismo resultado NADA. Hasta que llega el día en que te desesperas de estar entre malestar y malestar. Ahora tienes dos componentes en tu circunstancia: la búsqueda de empleo y tu salud.

Por el otro lado, quienes conviven a tu alrededor al hablar de ti dicen: Eres una persona sumamente atractiva, que personalidad tan linda tienes, todo un ejemplo a seguir en cuanto a responsabilidad y organización. Todo lo que haces es de gran elegancia. Tienes una familia para envidiar, tu esposo(a) está saludable, tiene un empleo muy interesante y los niños están lindísimos, les va muy bien en el colegio, karate, música… “REALMENTE ERES MUY AFORTUNADO(a)!”

Cuando te sientes como te sientes, cuando las personas ven tantas cosas buenas en ti, aparece un tercer escenario que cuenta, el de las personas menos afortunadas. De alguna manera, como comunidad, hemos creado niveles de infortunio pensado que por tener menos, por la falta de un brazo,  o ser ciego se vive en infiernos más profundos. Te entiendo, aunque tengas TODO a tu lado, según el resto de la gente, no dejas de vivir en miseria, te sientes preso de ti mismo, no sabes adonde ir, eres tu propio verdugo, vives sin vida… es horrible.  Sólo recuerda que no hay misión más grande, TODAS son importantes, ¿cuál es la tuya?

Que escenarios tan distintos, ¿no te parece?  Por un lado estás completamente enredado pero, quien te ve y te conoce piensa que tienes la vida perfecta. ¿Hay alguien equivocado?, ¿quién?

El riesgo de estar en estos escenarios está en el tiempo y las personas que involucra, es por eso que quiero darte algunas palabras claves, y “Notas que espero coloques en tu nevera”. Aquí van:

Claves:

  • Hacer vs. Ser;
  • Arruinar tu momento (el de ahora) vs. Bien-estar;
  • Miedo vs. Descubrir.

Notas para tu nevera:

  • Investiga acerca de ti, tus pasiones, la intención que tiene tu alma mientras estás en esta dispensación. Haz de ello tu religare (religión).
  • Encuentra la relación con la gente que vives. Tu circunstancia, quizá, por más desesperante que la veas, ES de gran beneficio para ellos. ES imprescindible que descubras la sabiduría que ellas encierran, DESCUBRE LA PARTE OCULTA DE TU SER.
  • CELEBRA, celebra la vida, baila todos los días, inventa chistes, camina descalzo, SE el niño(a) que has querido cubrir con esa figura de persona grande. Que nadie te quite tu momento, el de saborear lo que tengas en frente, entrégate a ti, enamórate de ti.
  • Respira muchas veces, muy profundo. En cada respiro visualiza tu alma.
  • Recuerda que, aunque entiendas todas estas cosas, seguirás en contradicción, resistencia, buscarás resolver la circunstancia, querrás ver que algo “CAMBIE”.  Por un rato te sentirás en tranquilidad, hasta que volverás a una circunstancia en la que dirás: “¿VAS A SEGUIR MA. CRISTINA?”, o puede que tomes la decisión algún día de vivir en BIEN-ESTAR.

 

 



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