Verano, entre calores y amores pasajeros andamos… ya sabemos a lo que vamos

Pues en el marco de lo bello —y ardiente— de la estación, creí conveniente tomar como tema el verano y todo lo relacionado con él. Y es que el verano siempre nos remonta a arena, playa, sol y claro… amores. Esos amores fugaces, furtivos, ardientes y con un no sé qué, que nos atrapan y hacen de nuestras vacaciones el momento más esperado del año.

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos tenido un amor de verano. Ya sea en la playa, viajando a otra ciudad o simplemente en nuestro lugar de residencia, siempre hay alguien con quien tener un crush de esos que nos hacen entrar en ebullición. Pero como todos sabemos, los amores de verano son para eso… para el verano… o eso nos han hecho creer.

En realidad las relaciones amorosas veraniegas pueden convertirse en relaciones duraderas dependiendo de los sujetos y las condiciones en las que se encuentre cada uno. Y para eso se necesita mucha disposición, madurez y compromiso por parte de ambos como en cualquier otra relación. Sin embargo, hay veces en las que las distancias y los momentos no dan más que para el verano y ya. Son experiencias que duran solo unos días y se van.

Además, ya saben lo que dicen: amor de lejos… felices los cuatro. Y es que tampoco se trata de clavarse con cada crush veraniego, pues precisamente lo emocionante de los amores de verano, radica en su espontaneidad y en la incertidumbre que provoca el no saber si va a durar más allá de la temporada o no. No obstante, hay casos en donde de un amor así surgen grandes relaciones que llegan a durar mucho tiempo, pero insisto, no son la mayoría y para que eso pase se requiere de muchos factores a favor de ambas partes.

Es por eso que puedo decirles, queridos guapos inspirulinos, que si este verano salen a algún lugar y llegan a conocer a alguien con quien se da un amor que ven que no va a llegar ni siquiera al invierno, mejor no se claven, llévensela leve y disfruten de la intensidad y fogosidad de esos días de amorío que, lejos de hacerlos sufrir porque inevitablemente van a terminar, les dejará buenos momentos y experiencias. Hasta puede ser que en el mejor de los casos ganen a un amigo(a) y tal vez con un poco más de suerte… ganen hasta el amor de su vida, todo puede pasar. Como siempre digo… lo bailado nadie nos lo puede quitar y es eso lo que hace sabroso y especial a don Verano. MUUUA.

 



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