Vibraciones sagradas

En la práctica de Kundalini yoga, el canto de mantras es una de las herramientas que se utilizan para traer la mente aquí y ahora, el solo hecho de entonarlos, vibrarlos y sentirlos, da sosiego a nuestra acelerada mente, pero más allá de ser una meditación activa, la recitación de mantras tiene beneficios que producen una serie de nuevas rutas neuronales en el cerebro de quien los vibra, y es que más allá del hecho de cantar, los mantras se vibran, aquí no importan que tan afinada sea tú voz, lo más lindo de sentir un mantra es cuando tu voz, tu corazón y tus sentidos se rinden, se entregan con amor y devoción a la experiencia del Naad, la experiencia del sonido sagrado, de la vibración en la que se experimenta el Infinito.

Los mantras de Kundalini Yoga fueron escritos, en Gurumukhi (idioma del norte de la India); lo que los hace un lenguaje primordial que eleva, que sana, purifica y transforma, tratar de traducirlos a nuestro idioma no es tan importante, porque en la forma original en que están escritos se puede sentir la esencia de cada mantra sin tratar de comprender su significado en nuestro idioma. Ahí esta lo bello del sonido, que traspasa las barreras del conocimiento de nuestro cerebro racional y abre las puertas del corazón y de la sabiduría infinita y universal que cada uno lleva dentro.

Los Shabads son los mantras más antiguos que hay en el linaje del Kundalini Yoga, es la corriente del sonido o vibración, muchos de ellos tienen el poder de sanar a través de sus vibraciones, cambiar patrones mentales atravesando los obstáculos de tu propio sistema de creencias y dar respuestas a quien los interpreta, respuestas que no son más que la verdad dentro de cada ser y al entrar en estados de vibración tan puros, el ego se desvanece llevándose las dudas y la certeza del corazón aparece limpia y clara para guiar el camino. Entre más repitas los mantras mejores serán los logros que internamente se van reflejando en ti, porque aprendemos por repetición y estas  nuevas rutas neuronales o conexiones que les hablé al inicio requieren ser alimentadas, fortalecidas y construidas para que haya un bienestar completo y permanente.

Al vibrar un Shabad, nos permite actuar  desde nuestro ser auténtico. Y es que en el paladar tenemos 84 meridianos que al contacto entre la lengua y el paladar se activan y hacen que las glándulas empiecen a segregar y a activarse en otra vibración, por eso interpretar mantras produce tanto placer y una interminable conexión con el Infinito, es la experiencia de Unicidad a través de la voz, viajando por medio de las ondas del sonido.

Los invito a escuchar  Sunie, que significa “Escucha”, interpretado por Manu OM,  es un fragmento del Jap Ji Sahib, texto sagrado de los Sikhs:


Así que regálate unos minutos al día para entrar en el Naad

Sat Nam.



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