Vientos de cambio

A veces las cosas inesperadas y que en principio parecen negativas, son verdaderas bendiciones. Qué difícil resulta en ciertos momentos tomar decisiones importantes que afectarán nuestra vida en el futuro, sin tener la certeza absoluta de lo que sucederá más adelante.

Hace unos días descubrí que uno de los factores que aumenta la dificultad que tenemos para asumir los cambios de una manera más optimista y positiva es: La emoción. En realidad si analizáramos nuestra situación buscando lo positivo y lo negativo que representa para nosotros, sin ponerle emociones, sería mucho más sencillo tomar una decisión y asumir el reto de vivirlo.

Pero, cuando mezclamos nuestras emociones en el proceso y además resaltamos los apegos asociados a lo que tenemos y a lo que hemos vivido por tanto tiempo… nos negamos a soltar, y es aquí cuando en verdad comienza el sufrimiento.

Recordemos que la vida esta en un constante cambio y proceso de renovación. Nos ofrece la posibilidad de transformar nuestro estilo de vida, al darnos la oportunidad de tener nuevas experiencias.

Todo lo nuevo, que enfrentamos con cierta dificultad en el principio nos ayuda a reencontrarnos con nosotros mismos, a descubrir nuevas cualidades, a poner en práctica parte de la teoría que hemos acumulado a lo largo de la vida, a pasar la página y a sanar el pasado, también nos enseña a soltar para atrevernos a descubrir nuevos horizontes y lugares o relaciones donde podamos ser más felices.

Cuando estamos lo suficientemente abiertos y dispuestos a vivir la experiencia, casi siempre descubrimos al pasar por el proceso de aceptar los cambios, qué fue lo mejor que nos sucedió.

Déjate llevar, no ofrezcas tanta resistencia, en especial si te encuentras en una situación que no puedes ya evitar o cambiar. Mientras más te resistas, aumentará tu malestar, te sentirás víctima y sólo veras los aspectos negativos de la situación, cerrado a considerar cualquier otra perspectiva positiva que quieran mostrarte los demás para ayudarte a superar el momento.

Sería mucho más sencillo asumir un cambio conociendo de antemano todo lo que nos espera en la nueva situación; También sería maravilloso obtener la oportunidad de vivir algo que deseamos y para lo cual nos preparamos durante algún tiempo.

Pero cuando sopla el viento de cambio en tu vida y termina un ciclo que anuncia la llegada de otro nuevo… la incertidumbre se convierte en el obstáculo más grande superar a través de nuestros miedos y apegos.

No te quedes ahí como paralizado, dándole vueltas en tu cabeza a la situación tratando de resolverla sin que tengas que tomar una decisión, libera la tensión y comienza a trabajar la aceptación de la situación, déjate llevar. Prepárate para vivir esa nueva etapa de tu vida y piensa que todo se presentará siempre de la mejor manera.

Los cambios representan la oportunidad maravillosa de abrir nuevos ciclos en nuestra vida, para aprender, experimentar y enriquecernos como seres humanos, en la búsqueda de aumentar nuestro bienestar y el de nuestros seres queridos.



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