Vinimos al mundo a ser felices

A veces nos preguntamos «¿A qué vinimos al mundo?» y las respuestas que generamos pueden ser filosóficas, complicadas y enormes, pero al final todas llegarán al mismo punto: vinimos al mundo a ser felices.

Existen momentos en los que olvidamos ese punto importante de nuestra existencia y vivimos encerrados en tristezas, preocupaciones o problemas. Somos esclavos del tiempo, y eso nos hace olvidar que existen muchos motivos para ser felices.

La felicidad no tiene que ver con dinero ni pertenencias, el ejemplo vivo de esto son los niños, cuya felicidad es tan auténtica y tan sencilla que tan solo un detalle puede provocar en ellos una gran sonrisa.

¿En qué momento dejamos esa simplicidad atrás? Creo que el tiempo nos ha ido cambiando, pero aún tenemos la solución. Despertemos y veamos las maravillas que tenemos frente a nosotros cada día. Sonriamos, disfrutemos cada instante y entendamos que cada día nos da una oportunidad para ser felices y así cumplir nuestro objetivo en la vida.

Cuando pienso en una cita de felicidad, no puedo evitar recordar una publicidad donde el personaje decía: «…La comodidad no se encuentra en un lugar, la comodidad se encuentra en el camino», por supuesto para fines de publicidad se usó la palabra comodidad, pero me parece propio decir: «la felicidad no se encuentra en un lugar, la felicidad se encuentra en el camino». Disfruta el paseo mientras alcanzas tus metas.

Para finalizar, quisiera compartir esta cita con ustedes: «La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de tratar con ellos» (Autor desconocido). ¡Ánimo, a sonreír y ser felices cada día!



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