La quiropráctica durante el embarazo

La quiropráctica durante el embarazo

Quizás, al igual que yo lo pensé, estés pensando que visitar al quiropráctico durante el embarazo no es recomendable, porque lo menos que queremos es que nos cause algún tipo de dolor extra o molestias, pero resulta que no es así.

La quiropráctica es la tercera profesión sanitaria en el mundo y está reconocida por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como contacto primario. La OMS la define como:  “Profesión sanitaria que se ocupa del diagnóstico, tratamiento y prevención de las alteraciones del sistema músculo-esquelético, y de los efectos que producen estos desórdenes en la función del sistema nervioso y en la salud en general”.

Gracias al primer ajuste que realizó David Daniel Palmer en 1895, en Iowa, Estados Unidos, es que ahora podemos disfrutar de las ventajas de la quiropráctica.

Cuando estamos embarazadas, es justamente cuando nuestro cuerpo sufre más cambios: el coxis busca moverse hacia afuera, por lo que quizás nos veamos más voluminosas, las caderas se expanden poco a poco, la pelvis se va ensanchando, etc. Todos estos cambios ocurren a lo largo de las 40 semanas del embarazo, y créanme, se puede sentir cuando sucede. Además de estos cambios naturales, estamos sometiendo a nuestra columna a un peso adicional considerable, quizás unos 3 o 5 kilos más de lo que normalmente soporta.

Si a ésto le agregamos tener la columna desajustada, o desequilibrada, además de los dolores en la parte baja de la espalda, las tensiones que quizás siempre hemos tenido comienzan a sentirse mucho más. Se presentan, por lo menos como me sucedió a mí, dolores en los brazos, a los lados de la espalda, en el cuello, etc.

Por estas razones y porque mi esposo insistió, visité al quiropráctico, me sorprendí cuando me explicó las ventajas y el hecho de que muchas mujeres que usaban la quiropráctica en el embarazo tenían partos mucho menos dolorosos y mas rápidos, porque en general nuestra columna está alineada y puede ejercer correctamente toda la fuerza que necesita hacer para afrontar un parto. Por supuesto, las técnicas relacionadas con aplicar calor o electricidad no están recomendadas durante el embarazo, y tampoco acostarse boca abajo, sino siempre de lado. El quiropráctico debe estar informado de que estás embarazada, así tengas pocas semanas.

Quizás tampoco sepas que los tratamientos quiroprácticos, como son considerados de contacto primario, están cubiertos por la mayoría de los seguros médicos.

Debo advertirte también que el sonido que produce que te suenen el cuello y la espalda asusta un tanto, pero es solo eso, un sonido; así que después de consultar con tu obstetra, atrévete a visitar al quiropráctico y sentir el relax que ofrece una buena sonada de cuello.



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