¿Vivimos todos en un mundo insano?

En 1973 David Rosenhan profestrange0307sor de psicología de Stanford publicó en la revista Science un artículo que tituló “Estando sano en ambientes insanos”. En la publicación resumió un experimento que había realizado, en el cual, ocho personas mentalmente sanas fueron admitidas en diversos hospitales psiquiátricos. El objetivo era demostrar que los conceptos que se manejan de sanidad o insanidad mental no dependían, en la mayoría de los casos, de las condiciones subjetivas de las personas, sino del ambiente y el contexto en el cual se desenvolvían y eran observados.

Rosenhan logró demostrar que si bien es cierto que algunas personas sufren de angustia psicológica, estrés, depresión o ansiedad, tales comportamientos son sobrevalorados algunas veces por los médicos como síntomas de insanidad y en consecuencia se les prescriben a estos individuos, medicamentos, tratamientos psiquiátricos e inclusive internamiento, cuando en la realidad tales personas actúan en reacción de su entorno.

Hoy a más de cuarenta años de este experimento, se hace necesario rescatar esta conclusión. Vivimos en un mundo donde la presión social por ser alguien y tener cada día más cosas es la consigna que se debe cumplir. La sociedad actual obliga a las personas a consumir, la misma está organizada para asignar más valor a esa persona que demuestra externamente tener más éxito al hacer ostentación de los bienes materiales que ha adquirido. No obstante, no todos pueden adquirir aquellas cosas que la sociedad oferta.

Muchas personas trabajan durante toda su vida y apenas lograr llevar el pan a sus mesas, otras personas ni siquiera tienen trabajo estable o no trabajan en lo absoluto; sin embargo, la sociedad presiona por un reconocimiento social que sólo es posible de merecer si utilizas, por nombrar un ejemplo, la ropa de última moda. Esto conlleva a que, tales individuos vivan en una eterna frustración al no poder satisfacer estas necesidades creadas por nuestro mundo actual.

Esta frustración se expresa en conductas depresivas, ansiedades, manifestaciones de ira o violencia que hace parecer que, esta mayoría de personas esté insana.

La realidad es que el ambiente presiona de tal manera a estos individuos, que hace que su vida sea difícil por no decir invivible en las circunstancias que lo rodean.

A veces me pregunto cómo es qué llegamos a este punto. Vivimos en una sociedad medicada contra la ansiedad o la depresión, pero la verdad es que nos hemos quedado sin recursos para enfrentar la posmodernidad. Entonces, cabe preguntarse ¿Es que vivimos todos en un mundo insano? ¿Cuánto tiempo podremos permanecer sanos en este ambiente? Decía John Lennon “vivir es fácil con los ojos cerrados desentendiéndote de lo que ves”.



Deja tus comentarios aquí: