Vivir con propósito

Vivir con propósito

Hoy día lograr tener una vida con armonía y sentir que nuestras metas se cumplen depende en gran instancia de nosotros mismos ¿y por qué digo esto? ¡es que todo consiste en tener una vida con propósitos y hacer de ella más valiosa el tiempo presente y completamente real!, bajo este aspecto es muy importante conectarnos con lo que vale la pena tanto en nuestras vidas como con quienes compartimos.

Es necesario enfocarnos en una vida proactiva y tener la capacidad de crear con nuestra mente lo que realmente queremos que nos pase y de esta forma seremos capaces de afrontar la vida. Tener una vida con propósito se traduce en plasmar nuestros deseos en la realidad y de esa manera ir cumpliendo nuestras metas y objetivos de vida de manera satisfactoria. Por otro lado, debemos aprender a tener responsabilidad en nuestras acciones y tener claro que, si no eres capaz de movilizar tus acciones, nadie lo podrá hacer por ti.

Ahora bien ¿Cómo puedes decir que te sientes capaz de lograr una vida con propósito? ¡La respuesta es simple!: haciendo las cosas que realmente te gustan y que te conduzca al éxito, por ello es tan importante que esa consecución de metas y objetivos de vida se comprueben en nuestra eficiencia personal y nuestra competencia de vida. Para lograr todo esto debemos sentirnos satisfechos con nosotros mismos y esto se traduce en productividad, entusiasmo y alegría en nuestras vidas.

 Algo muy importante para sentir que tienes una vida con propósito es no comprometernos con aquello que no vamos a poder cumplir, comprométete más bien con aquello que realmente vas a hacer y ejecutar sin excusas y sin postergaciones.

Si deseas tener una vida con propósito, entonces debes tener metas y objetivos específicos, por ello no debes ser ambiguo en los que deseas sino determinante. Un ejemplo que me gustaría presentarte es el siguiente: cambia decir “voy a hacer lo que pueda por mi salud” y di mejor “voy a iniciar a partir de mañana 30 minutos de caminata”, de esta manera veras tu meta más cerca y mucho más probable de cumplir. 

Es muy importante recordar que debes hacerte responsable de los objetivos que te propongas, trabajándolos arduamente día a día según tu disponibilidad, ¡Pero haciéndolos! y no que te quede como sueño frustrado. Evaluar cada situación que estés trabajando es otro camino para corroborar que vas haciendo las cosas de manera productiva o que algunas ameritan correcciones.

Otro punto fundamental para encontrar todo este equilibrio es poseer una autoestima sana para que los logros – tanto externos como internos-  te conduzcan a una vida con propósito, por ello es tan importante el equilibrio entre nuestro yo interno como el yo externo, pues, es peligroso que te enfoques en evaluar solo lo externo tapando el vacío que puedas llevar en tu interior.

Como punto final y no de poca importancia es necesario no enfocarse tanto en el futuro o en el pasado, sino más bien vivir de manera plena el presente tal y como lo dice la palabra: “El presente es un regalo de la vida del hoy y trabajar con la visión de lo que viviste con la proyección al futuro, es disfrutar día a día tu camino y transitar para lograrlo”

En pocas palabras: no olvides que para vivir con propósito es necesario poseer la capacidad de hacer valioso lo importante de la vida en el presente; es decidir conectarnos con lo que vale la pena: vivir y respirar, dándole a la vida un verdadero sentido bien sea tanto por aquellas personas que amamos o las cosas que nos gusta hacer, traduciéndose en la sensación más placentera que podamos sentir: ¡Tener una vida con propósito!

Bibliografía consultada:



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