Vivir en el extranjero

¿Emigrante, residente, estudiante, ciudadano, extranjero? Son las “etiquetas” que puedes tener al llegar a un país en busca de nuevas oportunidades.

Las migraciones han sido una necesidad desde la antigüedad, cuando el ser humano se desplazaba de un lugar a otro en busca de medios de subsistencia. En nuestros tiempos hay numerosas razones: políticas, culturales, socioeconómicas, laborales, familiares, etc.

Dependiendo de las causas que te lleven a dejar tu país, puedes sentir miedos, nervios, ansiedad, emoción, tristeza, y por su puesto melancolía. Pero ¿qué hacer para convertirnos en miembros activos integrados a la sociedad? Y más allá de eso ¿qué hacer para sentirnos como en casa y preservar nuestra cultura?

  • Ubicar los supermercados y restaurantes que venden la comida típica de tu lugar de procedencia, es una buena opción para mantenerte conectado, o si alguien te visita no pierdas la oportunidad de hacer algún encarguito.
  • Cocinar para que se mezclen esos olores de casa, entre las recetas de tu mamá y la abuela. Las arepas, cachapas, el mate, las media lunas, los tamales, enchiladas, una deliciosa bandeja paisa, pandebono, feijoada, ceviche, moros y cristianos, entre otros.
  • El adorno típico y las fotos que recuerden tu país no pueden faltar en la decoración del nuevo hogar.
  • Al llegar el fin de semana reunirte con amigos y salir a bailar salsa, merengue, tango, regueton, samba, cumbia, es ideal para no perder la costumbre.
  • Si quieres mantenerte informado y actualizado sobre tu país de origen, desayuna con una dosis de las noticias más importantes del día.
  • Forma parte de algún grupo en las redes sociales: “colombianos en Argentina” “venezolanos en Miami”, “mexicanos en el mundo”, “cubanos por el mundo”.

A pesar de los esfuerzos por preservar tus costumbres, esto no es suficiente para facilitar la adaptación a esta nueva vida. Hace falta mucho más para lograrlo. ¿Qué hacer para convertirnos en miembros activos integrados a la nueva sociedad?

  • En principio debemos entender que somos nosotros quienes debemos adaptarnos a esta nueva cultura y no el caso contrario.
  • Comenzar a relacionarte con las personas del nuevo país, aprender y entender su idioma: “che”, “chamo”, “parce”, “cuate”, “cheverazo”, entre muchos otros. Eso te hará sentir más identificado. Compartir tus costumbres también puede ser el inicio de una buena amistad.
  • La radio, la televisión y la lectura te ayudarán  a familiarizarte con el nuevo entorno.
  • Detenerse a observar la rutina de las personas que viven allí, servirá para ir comprendiendo mejor el día a día.
  • Aún cuando no compartas las normas, hábitos y costumbres, aprender a respetarlas es un gran paso.
  • Una buena recomendación está relacionada con las celebraciones del lugar donde vives. Disfrútalas y entiende los motivos de cada una de ellas, esto te ayudará a sentirte parte de la sociedad.

Seguramente después de que pongas en práctica todo esto y algunas otras cosas más, habrás adoptado valores de la nueva cultura y aportado los tuyos a la comunidad, logrando una identidad pluricultural y minimizando así el impacto negativo del choque cultural.



Deja tus comentarios aquí: