Vivir viviendo o vivir creyendo

Vivir viviendo o vivir creyendo

Las creencias son etiquetas tan adheridas a nuestras psiques que pasan desapercibidas, y terminan por convertirse en nuestra manera de ver e interpretar la vida. Entonces, con nuestras etiquetas, salimos a vivir. Sin embargo, ya es bien conocido que la mayoría de nuestras creencias limitan nuestras decisiones, relaciones, ámbito laboral, nuestras finanzas, y puedo atreverme a llamarlas “el pequeño espacio en el que vivimos”. Es vital reinventarse en el amor, en el quehacer y en la sociedad, para aportar y aportarnos un cambio sustancial en función de un mundo mejor.

Hoy, las personas manejan información constante acerca de cualquier tema, y en esta misma medida es posible inferir que dominan conceptos tales como: emoción, paradigmas, decodificación, numerología, constelaciones familiares, neurociencias, y un sinfín de otros conocimientos que emergen en lo cotidiano para darnos la facilidad de romper con patrones tóxicos de conductas que puedan darnos la libertad de VIVIR VIVIENDO Y NO VIVIR CREYENDO.

Les dejo una pequeña lista de creencias para reflexionar y, si es de libre gusto, poder cambiarlas.

  • Los ricos NO son felices.
  • El polen me da alergia.
  • Todos los latinos son iguales.
  • Nací pobre.
  • No puedo.
  • Todos los hombres son iguales.
  • Todas las mujeres son iguales.
  • El sol me hace daño.

Lee con sinceridad esta pequeña pero sugerente lista, y verás cuántas cosas vienen a tu cabeza. Una vez vistas y reflexionadas, te doy un método para cambiarlas. Solo revisa cómo hablas acerca de mujeres, hombres, dinero, razas, salud o del sol que en lugar de hacer daño da vida. Cambia las palabras que utilizas, no importa que tus sentimientos y pensamientos aún estén allí dudando. Solo cambia el verbo de cada cosa que crees, y verás cómo, en muy poco tiempo, tu entorno, tus finanzas, amistades y todo cambia… No porque esas cosas han cambiado, solo tu percepción cambió.



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