Voices for children/Voces por los niños

Desde hace algunos meses estaba haciendo el intento por arrancar esta columna de Responsabilidad Social y, ese era el problema, que solo estaba haciendo el intento, hasta que un respetado colega me invitó a escribir para su periódico, y entonces me dije a mí misma: se acabaron los intentos y las excusas, hay que entrar en acción, voy a escribir de lo que más me gusta: voluntariado social, RSE y ONGs, por eso, esta columna está dedicada a la gente que hace de la vida y el mundo, un lugar más positivo. ¡Bienvenido!

En días pasados tuve la oportunidad de presenciar un juicio de menores en la corte de Miami Dade, invitada por Nelson Hincapié, presidente de la Fundación Voices For Children, como parte de una labor de representación legal «Ad Honorem» que realiza esta organización con el programa Guardian ad Litem. En esa ocasión, una de las niñas, de aproximadamente 6 o 7 años fue llevada a la corte por su representante provisional (Foster Parent),  quien estaba al cuidado de la pequeña luego de que esta fuera víctima de abuso sexual en el seno de su hogar, conformado por una madre con problemas de alcohol a quien no pudieron localizar más y un padre que se regresó a Cuba dejando a su hija abandonada y sin hogar.

Durante la jornada legal, la juez con gran habilidad y psicología infantil se inclinó hacia la niña quien llevaba un hermoso vestido blanco y lacitos azules en la cabeza y le preguntó si se encontraba a gusto en el hogar donde estaba viviendo, a lo que ella contestó afirmativamente, con su vocecita de ángel y una dulce sonrisa que partió mi corazón en dos, especialmente, luego de conocer lo que la niña había vivido antes.

La juez, luego de una pausa prosiguió – ¿tú recuerdas a tu papá? – La juez había ubicado al padre de la niña en Cuba y ahora éste reclamaba los derechos de custodia de su hija. El señor, esperaba en la línea telefónica desde Cuba la decisión de la corte – No – contestó la niña. ¿Y a ti te gustaría vivir con XX? – refiriéndose a su «Foster Parent«, una señora que, encantada con la niña, había solicitado su adopción. – Sí – contestó la pequeña. Y luego de unas cuantas frases, la juez pidió que saliera la niña del recinto para continuar el juicio con el padre desde Cuba vía telefónica en modo parlante. Yo no salía de mi asombro y le pregunté a Nelson – ¿y quién es el guardián de esta niña? – No tiene – contestó.

El padre, quien hacía 3 años que no veía a la niña comenzó a vociferar por teléfono diciendo que quería a su hija de vuelta, mientras en la sala reinaba la indignación al saber que la niña, recién tenía en sus manos la oportunidad de tener un nuevo hogar en armonía y dejar atrás la terrible experiencia del abuso y el abandono de sus padres, mientras tanto, presenciábamos la realidad de un sistema judicial que le tocaba encarar lo justo ante lo injusto y lo legal ante lo inmoral para decidir el destino de esa niña. La juez, prosiguió indagando y fijó una nueva fecha de presentación a la corte antes de la decisión final. Este caso continúa en juicio, mientras tanto, la niña permanece en custodia temporal de su Foster Parent y sin un guardián asignado que bien podría acelerar el proceso judicial.

Como estos, hay 4000 casos más de niños huérfanos o que han sido removidos de sus hogares por denuncias de violencia, abuso sexual o negligencia y que están en proceso judicial para determinar si deben o no regresar con su padres biológicos, y de ser así, poder garantizar que los padres se encuentran en las condiciones óptimas mental, física y económicamente para asumir su rol de padres y criar a sus hijos nuevamente.

La gente de Voices For Children se ha dado a la tarea de formar guardianes voluntarios para ser la voz de estos niños ante la corte y ayudar a proporcionar otra visión más imparcial, pero consciente y equilibrada de la realidad de estos pequeños mientras atraviesan por esta transición judicial que es de gran ayuda para la decisión final de los jueces y que puede marcar la diferencia en estos niños para el resto de sus vidas.

Participar es muy sencillo, solo necesitas tener la voluntad de querer ayudar, disponer de unas 3 ó 4 horas al mes para dedicárselos a un caso de un niño en particular y tomar un pequeño taller en la corte de la mano de Voices For Children completamente gratuito. Si quieres formar parte de esta labor social comunícate por los teléfonos: 786.469.3860 y #BeaVoice para alguno de los 1200 niños que aún permanecen sin guardián ante la corte de Miami Dade. También puedes reportar un abuso infantil por la línea: 1-888-96-ABUSE. Mas información: www.beavoice.org y www.voicesforchildren.org.



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