Vuelvo e insisto

“La fortaleza de las mujeres, la tenacidad de las mujeres, y la sabiduría de las mujeres son el recurso más desaprovechado de la humanidad. El desafío consiste en mostrar cómo este recurso puede ser utilizado de una manera efectiva que nos beneficie a todos y a todas».
Michelle Bachelet

Hoy quisiera comentarles acerca de la importancia de aplicar el poder de la sabiduría femenina en todos los ámbitos en los que gira el mundo, bien sea en los negocios, en política o en educación.

Tal vez no nos hemos dado cuenta, pero ya es hora de que coloquemos sobre la mesa nuestra total espiritualidad a fin de conducir una nueva era en el mundo actual.

Desde hace cientos de años, el liderazgo ha estado configurado dentro de una estructura masculina, lo que ha hecho que hoy en día a las mujeres se nos haya hecho mas difícil abrirnos paso ante ese paradigma que, a decir verdad, no ha demostrado ser muy efectivo.

women_politics1Creo que la palabra clave aquí es “profundidad”. Las mujeres necesitamos conectarnos profundamente con nuestro lado femenino para poner en práctica algo que nos pertenece en esencia, y que por momentos olvidamos completamente: nuestra sabiduría.

La sabiduría es innata en nosotras, es sinónimo de universo. Ese universo que está intrínsecamente vinculado a nuestros hijos a quienes defendemos y cuidamos como leonas.

Precisamente, ese balance madre-cuidado-universo es el que debe motivarnos a generar los cambios en estos tiempos donde el equilibrio se ha perdido y ya no cuidamos nada. 

El concepto “madre del hogar” hay que llevarlo al plano práctico de manera que podamos compartir nuestras experiencias y a través de ellas convertirnos en madres del mundo capaces de hacer negocios, cuidar del dinero ajeno, educar a nuestros hijos y hacer política en bienestar del planeta. 

Hay que buscar la manera de crear un orden nuevo y llevarlo a la realidad de la forma más femenina posible, sintonizándonos con el entorno, sin perder nuestra espiritualidad y haciendo de la comunicación la palabra clave para entender quienes somos realmente y cual es el rol que nos toca emprender en esta sociedad.

Es cierto que poco a poco se ha ido develando una estructura nueva que nos identifica como mujeres, pero aún queda mucha tela que cortar en la intención de cambiar el discurso, y girar el tema de conversación en función de retomar el balance y la armonía en el mundo. Porque señores: no es cuestión de señalar con el dedo. Es que lo que existe no sirve y lo que se ha hecho no ha funcionado.

 



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