¿Y ahora qué?

¿Y ahora qué?

Por Diana Winston | 10 de noviembre, 2016

Alejandro Dans/Adobe Stock

Traducción: Silvia Porraz.

 

Esto es lo que sé gracias a mi práctica.

Sé que:

  1. Las cosas cambian. Las emociones cambian, los pensamientos cambian, la respiración cambia. Nada es estático. Y también las ideologías cambian, los movimientos políticos van y vienen. Y si yo trato de aferrarme a la forma en la que pienso que deberían ser las cosas, seguramente sufriré.
  2. Eso no significa que no puedo tener opiniones. Desear profundamente que el mundo sea de cierta forma no va en contra del mindful.
  3. Es normal sentir cualquier emoción justo ahora: desesperación, traición, indignación, pérdida… Alguién más está sintiendo júbilo, alegría o virtud. O quizá no sientes nada —shock o adormecimiento. El mindfulness nos invita a estar abiertos a cualquier emoción como parte de la condición humana. Pero la pregunta más importante es: ¿cómo puedo integrar esto a mi práctica?
  4. Practicar con mis emociones significa sentirlas en mi cuerpo in vivo. ¿Puedo sentir mi estómago contraído? ¿Puedo sentir mi corazón acelerado? ¿Qué pasa en este momento en mi cuerpo? Cuando puedo sentirlo, sin tratar de cambiarlo, puedo permitir que la emoción sea. Puedo hacer espacio para ella sin sentirme abrumado.
  5. Lo mismo con los pensamientos: Cuando me enredo en mis preocupaciones acerca de mi hijo, o los escenarios de lo peor que puede pasar, puedo recordar volver al momento presente. ¿Qué es lo que siento justo aquí, justo ahora? Mis dedos en el suelo. Mi respiración en mi vientre. Eso es todo lo que hay justo ahora. Puedo evitar que los pensamientos se conviertan en una gran bola de nieve descontrolada simplemente regresando al momento presente.
  6. Ecuanimidad balance y tranquilidad mental son el resultado de una práctica de mindfulness. Mientras más me siento con mi experiencia interna sin reactividad, más fomento la resiliencia para enfrentar cualquier situación que la vida me depare.

Mientras más me siento con mi experiencia interna sin reactividad, mas fomento la resiliencia para enfrentar cualquier situación que la vida me depare.

  1. Eso no significa que yo no actúe. Esto es un malentendido. Significa que cuando actúo, lo hago dándome cuenta de mis actos. Cuando actúo por enojo o miedo, usualmente no estoy feliz con los resultados. Yo sé esto. El actuar desde la ecuanimidad me lleva a tomar acciones más sabias y hábiles. Pero necesito tomarme mi tiempo con esto. La acción apropiada puede no ser evidente de inmediato.
  2. La paz empieza conmigo mismo. El activista por la paz A. J. Muste dijo: “No existe el camino hacia la paz, la paz es el camino”. La única forma de promover la paz es siendo paz. Ahora. A través de mi práctica.
  3. Tener mi práctica meditativa es la única cosa más saludable que puedo hacer ahora. El tener un lugar para cultivar más capacidad para aceptar el cambio, trabajar con mis emociones y pensamientos, así como cultivar la ecuanimidad es lo que me ayudará a salir adelante.
  4. Cuando me invade la desesperación, puedo traer a mi mente contraejemplos de bondad humana y amabilidad, los cuales son innumerables. Hoy me ha conmovido esta cita del difunto historiador Howard Zinn:

“El tener esperanza en tiempos malos no es un tonto romanticismo. Se basa en el hecho de que la historia de la humanidad es una historia no solo de crueldad, sino también de compasión, sacrificio, coraje, amabilidad. Lo que elegimos enfatizar en esta compleja historia determinará nuestras vidas. Si únicamente vemos lo peor, destruimos nuestra capacidad de hacer algo. Si recordamos aquellos momentos y lugares y hay muchos en los que las personas se han portado magníficamente, esto nos da energía para actuar y al menos la posibilidad de enviar esta peonza que es el mundo en una dirección distinta. Y si actuamos, de cualquier pequeña manera, no tenemos que esperar por un gran futuro utópico. El futuro es una infinita sucesión de momentos presentes, y vivir ahora como pensamos que los seres humanos deberían vivir, desafiando todo lo malo que nos rodea, es en sí una maravillosa victoria”.

 

Fuente original https://www.mindful.org/now-what/



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