Y vaya que la vida en la tierra es persistente

Ahora que los científicos de la NASA y otras agencias espaciales se esfuerzan en buscar señales de vida en Marte o en otros planetas, vale la pena echar una mirada en la evolución de ésta en nuestra querida Tierra.

Hace poco hicimos una equivalencia de tiempos en la que el universo se iniciaba un lunes a las 0:00 horas, hoy aprovecharemos la misma equivalencia para la evolución de la vida para no perdernos en los millones y millones de años que han transcurrido desde entonces. Así pues, la Tierra se forma hace 4.500 millones de años, lo que en esa escala de tiempos sucedería el viernes en la tarde. Este nuevo planeta está extremadamente caliente, su superficie no es sólida, sino lava ardiente, por lo que tenemos que esperar unos 400 millones de años (al viernes a las 11 pm) para que se enfríe lo suficiente para que se forme una superficie sólida.

Finalmente, hace unos 3.600 millones de años, el sábado a las 3 de la madrugada aparecen las primeras células discernibles, llamadas procariotes porque no tienen un núcleo como la mayoría de las que conocemos ahora. Una de las cosas interesantes de estos seres es que no utilizan el oxígeno, ni siquiera había oxígeno en esa Tierra primitiva, sino que toman su energía de otros procesos químicos.

Después de dominar la tierra por 600 millones de años, se produce un evento trascendental, como a las 10 de la mañana del sábado, cuando un nuevo miembro de la fauna terrestre, las cyanobacterias inventan la fotosíntesis. Este proceso aprovecha la luz del sol para convertir el anhídrido carbónico, el CO2, en azúcares y oxígeno. Al comienzo, todo el oxígeno que se produce se combina con el hierro que está disuelto en el agua de mar, produciendo finalmente los depósitos de mineral de hierro que explotamos hoy en día. Pero luego, la producción de oxígeno fue tanta que empezó a llegar a la atmósfera y comenzó a envenenar a las bacterias existentes, produciendo la primera Gran Extinción.

ADN animationHace 2.000 millones de años, para el sábado a las 11 de la noche, hacen su aparición las primeras bacterias complejas, las eucariotas, con un núcleo diferenciado y reproducción por ADN. Mil millones de años después, el domingo al mediodía, las bacterias complejas se agrupan en seres multicelulares y 400 millones de años después, a las 4:30 del domingo, tenemos los primeros animales.

El resto de la evolución la veremos en otra oportunidad, pero lo más interesante, es que de todas estas etapas y a pesar de todos los eventos por lo que ha pasado el planeta, siguen quedando representantes de todos eso seres extraños, hoy llamados extremófilos.

Así pues, tenemos seres como los litoautotrofos, que utilizan como fuente de energía procesos de oxidación y viven en las piedras. O los hipertermófilos que viven en fuentes termales a temperaturas por encima de los 100º centígrados. O los criptoendolitos, que viven en espacios microscópicos entre las rocas.

Pareciera que la vida se empeña en aprovechar cada oportunidad que le dan. Si las condiciones son buenas, crece esplendorosamente y nos regala flores y colores espectaculares y cuando son malas, busca la forma de aprovechar cada rendija, cada opción, pero ahí está. En Marte, bajo los océanos congelados de Europa, el sexto satélite de Júpiter, o en los océanos de Titán, pronto encontraremos que la vida está en todas partes.



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