¡Yo sí puedo! Tienes el poder de cocrear, de transformar

Conecta con tu ser interior. Conecta con la fuente divina. Conecta con tu corazón. Compartir mi experiencia acerca del yoga es gratificante, pues ha sido pilar fundamental en mi vida para lograr disciplina y fuerza de voluntad.

Es un camino que apenas comienzo a recorrer, pero que me llena de alegría, de amor, de gratitud, de magia y de humildad. Con el yoga he aprendido que querer es poder y que cuando haces lo que te gusta con el corazón y con el más grande amor, todo se alinea para tu bien mayor.

Nunca pensé, de hecho, que mi vida podría dar un vuelco de la manera en que lo ha dado, porque además de alcanzar una excelente condición física, he logrado calmar mis emociones, reprogramar mi mente en positivo y conectarme con mi ser interno y con la chispa divina teniendo presente cada día que Dios es amor y que él está en mi interior. Eso me hace dar lo mejor de mí cada día, disfrutar de cada regalo de la vida, apreciar cada detalle, amar a cada ser humano y ser vivo.

El camino de la espiritualidad es un camino transformador, de muchas espinas, pero gratificante porque llena de luz mi interior y hoy sé que esa pequeña pero gran luz que en mí se encendió jamás apagará su llama sagrada porque he aceptado y asumido el reto de crecer, de transformarme, de amarme.

El yoga me ha ayudado a darme cuenta de que lo que desee lo puedo lograr, porque al flexibilizar mi mente, mi cuerpo adquiere también flexibilidad, permitiéndome tener mente, cuerpo y alma en perfecta integridad.

Para mí, el yoga ha sido parte de mi vía de transformación, incluyendo la meditación y muchas otras terapias de sanación, porque me han permitido conectar con mi ser interior.  Te invito a encontrar tu camino, sea el que sea, el que te dicte tu corazón. Al final, todas las vías convergen en un mismo fin: el amor.

Te invito a encontrar el amor en tu corazón y a expandir, cocrear, transformar. Te invito a vivir en libertad, a servirle a la divinidad que hay en ti. ¡Tú, como yo, eres capaz! ¡Eres amor!



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