Yoga prenatal ¿Cómo practicarlo?

En las civilizaciones de los Valles Indios y Saraswati se encontraron pruebas arqueológicas en forma de sellos de piedras con figuras de posturas del yoga. De igual forma, en las escrituras hindús, que son las más antiguas del mundo, se hallaron referencias a esta milenaria disciplina, y en Occidente, en los llamados Upanisads, que son tratados y poemas filosóficos cuya existencia se remonta al año 1500 A.C se encontraron las bases de las enseñanzas yóguicas. En definitiva, desde hace muchos años el yoga es practicado en todas partes y conocido por los numerosos favores que aporta a la salud, pero ¿es posible hacerlo durante el embarazo? El yoga prenatal no solo es posible, sino también ampliamente recomendado. Practicarlo en la etapa del embarazo es una estupenda manera de comenzar de prepararse física y mentalmente para traer tu bebé al mundo.

El yoga tiene la característica de llenarte de buena energía y al mismo tiempo hacerte encontrar el equilibrio entre tu cuerpo y tu mente, por eso practicarlo en los nueve meses previos al nacimiento de tu pequeño es tan recomendados por los ginecólogos en la actualidad. Algunos beneficios que ofrece a las futuras madres son: el incremento de la fuerza física y la flexibilidad, mejoramiento del sistema circulatorio, alivio del estrés y los estados de tensión, obtención de una mejor postura corporal, aprendizaje y conciencia de la correcta respiración, aumento de la tonicidad corporal y disminución de dolores de cabeza.

Para llevar a cabo las posiciones de yoga durante el embarazo es aconsejable consultar a tu médico primero, para descartar cualquier proceso de riesgo, y  asistir a clases con un especialista, no hacerlo sola.

Por otro lado, es necesario llevar un vestuario cómodo y ligero; evita el uso de prendas ajustadas, y si son de color blanco, mejor. Asimismo, es aconsejable que realices los ejercicios descalza y preferiblemente sin medias. Requieres también de un mat o una colchoneta para yoga y un envase con agua, pues es sumamente importante mantenerte hidratada mientras lo practicas.

Es esencial que en cada clase no descuides tu respiración, ya que es pieza clave para la correcta realización de las posturas y para tener la máxima duración y el mejor dominio de ellas. Por último, trabaja también la meditación y concentración en cada movimiento; procura mantener tu mente despejada, y mantén tu atención en las maniobras que haces, en la tranquilidad que te brindan y en cómo éstas te benefician a ti y a tu bebé.

 

 

 



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