Yoga y lactancia: relájate y produce más leche

Yoga y lactancia: relájate y produce más leche

En esta ocasión he decidido escribir sobre la lactancia materna, desde mi experiencia como madre de 3 bebés e instructora de Yoga. Sobre los beneficios de esta disciplina y como puede ayudarnos a desmitificar  muchas creencias o excusas que limitan a muchas madres a pensar que no pueden amamantar. 

Cuando nació mi segundo bebé, de 7 meses en el baño de la casa, en un trabajo de parto de menos de 20 minutos, inmediatamente mi esposo lo colocó en mi pecho y comenzó a mamar sin ningún problema. Viendo lo pequeño e indefenso que era entendí lo increíble que es la naturaleza y el instinto de supervivencia, ¿cómo un bebé tan pequeño podía tener ese reflejo de succión tan fabuloso?, reflejo que más adelante le salvaría la vida ante tantos imprevistos y dificultades que se le presentaron durante los primeros meses. 

Este fue uno de los momento mas difíciles de mi vida tenía un bebé de 11 meses y un recién nacido prematuro que estuvo hospitalizado 4 veces durante su primer mes y medio de vida, junto a otra serie de dificultades como que el seguro no quería hacerse cargo de los gastos clínicos. El caso es que me vi envuelta en una situación que obviamente me mantenía en un estado de estrés constante,  lo que provocó que mi producción de leche fuera casi nula. Podía pasar horas pegada al saca leche y aún así sólo lograba sacar una onza o menos. Eso me generaba más estrés, porque yo sabía que esa leche era vital para mi pequeño bebé y era lo que lo iba ayudar a salir adelante.  Así fue como decidí  tomar 3 respiraciones profundas y comenzar hacer unos saludos al sol en la habitación de la clínica al lado de la incubadora donde se encontraba mi bebé en fototerapia. Una vez que terminé mi práctica de Yoga me sentí mucho más relajada mucho más tranquila y con más fe en mi. En ese momento comencé a sentir como mi mamas se comenzaban a llenar de leche, y fue ahí cuando entendí que no importaba si el mundo se estaba cayendo, en ese momento mi único trabajo era estar tranquila, producir leche y amamantar a mi bebé para que estuviera sano.

¿Cómo puede ayudarnos el Yoga en la Lactancia materna?

La práctica de asanas de Yoga tiene innumerables beneficios en el cuerpo, uno de ellos es la tonificación y fortalecimiento de músculos, así que realizando ciertas posturas podemos fortalecer los músculos de la espalda, pecho y brazos involucrados en el amamantamiento.  También nos puede ayudar a que el útero y todos los órganos regresen a su lugar y tamaño mucho más rápido, a eliminar la retención innecesaria de liquido y a relajar los músculos del cuello y espalda que se encuentran tensos por la mala postura al amantar y por el peso de cargar al bebé.

Otro de los beneficios que obtenemos es aumentar la producción de leche cuando es escasa, ya que nuestro cuerpo  al encontrarse bajo estrés, se prepara instintivamente para un estado de emergencia para reaccionar huyendo o luchando. Así se activan ciertos mecanismos de supervivencia en el organismo en los cuales se ven involucrados el sistema nervioso y endocrino. El cuerpo guarda sus reservas de energía para producir adrenalina y otras sustancias como testosterona la cual inhibe la producción de prolactina que es la hormona que activa las glándulas mamarias para la producción de leche. Explicándolo de un modo más sencillo, basándonos en el hombre primitivo ya que estamos hablando de un sistema de supervivencia puramente instintivo, si la mujer de la era de las cavernas tenía que salir corriendo con el bebé en brazos para que no la atacara algún animal, el cuerpo utilizaba las reservas de energía para correr y no para producir leche. Es decir, lo que han cambiado son las circunstancias de la vida, el instinto y las respuestas del cuerpo ante el estrés son las mismas.

Al practicar los asanas y entrar en un estado de Yoga o paz interior, al liberarnos de las tensiones en el cuerpo y silenciar el dialogo interno que es lo que produce las preocupaciones y el estrés, la energía del cuerpo se restablece y el sistema endócrino comienza a funcionar  normalmente segregando las cantidades necesarias de oxitocina y prolactina para que se dé la producción y secreción de leche materna a través del pezón.

Así que señoras mamás esa creencia de “no puedo amantar porque no me sale leche” no es cierta y tiene una solución muy sencilla YOGA.



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